sábado, 14 de noviembre de 2015

LA ERA THURIA


LA ERA THURIA

José Francisco Sastre García

Este es un tema difícil de tratar, debido a la poca información que Howard dejó al respecto: tan sólo unos pocos relatos, y un brevísimo apunte en el ensayo "La Era Hybórea". En base a estos datos, Marvel por una parte, y Martínez Roca por otra, decidieron crear unos mapas que reflejaran lo que pudo haber sido aquella era no soñada, cosa que consiguieron con más o menos fortuna. Bien, con este trabajo voy a intentar dar un apunte más claro sobre el mundo del rey Kull, creando un mapa propio que englobe, dentro de la medida de lo posible, lo que Howard dejó y lo que Marvel aportó sin que entren en demasiada contradicción. Evidentemente, es el lector el que ha de decidir quién tiene más razón; por mi parte, estoy abierto a discusión.

Howard

          En el ensayo "La Era Hybórea", Howard deja escrito que el mundo Thurio está dominado por los siguientes imperios: Kamelia, Valusia, Verulia, Grondar, Thule y Commoria. Más adelante, en sus relatos, van apareciendo más reinos; en concreto, en "El Reino de las Sombras", alude a Mu y Kaa-u; en "Jinetes del Sol Naciente", a Farsun, Zarfhaana y Thurania; y tanto en estos como en el resto de los relatos, alude a los reinos ya citados con anterioridad.
Pero fijémonos más en concreto en "Jinetes del Sol Naciente". Es una lección de geografía, bastante buena aunque escasa; aquí se nos dan varias directrices a seguir, que son las siguientes: Valusia se sitúa al Oeste del Mundo Thurio, quedando al Sur Farsun y al Este, separada por los desiertos de Camoonia, de Zarfhaana; al Sur de ésta se encuentra Thurania, al Este, Grondar, y al Norte el mar; y más al Este aún, los desiertos sin nombre, separados de Grondar por el río Stagus. Si pasamos al relato "Espadas del Reino Púrpura", nos encontraremos con que Verulia se encuentra, también, al Sur de Valusia, y, siguiendo a "Hechicero y Guerrero", comprobaremos que hay ciertas gentes que viven "en el hielo, en el lejano Norte, cerca de la distante y fabulosa Thule", expresión que parece indicar una tierra semimítica, probablemente una isla cerca del Círculo Artico.
Esto, y poco más, como el hecho, reflejado en "La Era Hybórea", de que había constantes guerras, sobre todo entre Commoria y Valusia, es lo único que nos ha legado Howard. Lástima que pusiera fin a su vida tan prematuramente.

Martínez Roca

El número 34 de la colección "Fantasy", dedicado al Rey Kull, contiene aparentemente todos los relatos que Howard dejó escritos sobre este mítico personaje. En este caso, la editorial se ha cubierto las espaldas y ha preferido no complicarse la vida: en la primera página, antes de comenzar con los relatos, publica un mapa que no corresponde realmente al mundo Thurio completo, sino a la parte que se describe en los relatos "Jinetes del Sol Naciente" y "Espadas del Reino Púrpura". Visto desde una perspectiva racional, no hay nada que objetar a este mapa, excepto que no muestra todo el mundo Thurio, sino que se ciñe como un guante a los relatos publicados.

Marvel

          El mapa que compuso la editorial Marvel es mucho más complejo, y, evidentemente, con más contradicciones: para empezar, si Commoria está continuamente en guerra con Valusia, y sabemos por "Jinetes del Sol Naciente" que más allá de Zarfhaana está Grondar, y que Kull jamás hubiese podido pasar tranquilamente por Commoria en persecución de Thulsa Doom sin que le echasen encima los perros, ¿a quién se le ocurrió la brillante idea de recortar Zarfhaana y poner, entre ésta y Grondar, Commoria?
          Por otra parte, como ya hemos expuesto en el apartado de Howard, la mención a Thule es de índole legendaria, semimítica, lo que parece indicar que no se la conocía bien; entonces, ¿los valusios, que parecen tenerla a las puertas de casa, no la han visitado nunca?

Planteamiento

Sin querer pecar de soberbia o de ser más inteligente que los demás, me he tomado la molestia de aunar las tres imágenes anteriormente expuestas en un único mapa, intentando solventar en la medida de lo posible las contradicciones que ya hemos visto en los puntos anteriores. En este caso, Thule se desplaza aún más hacia el Norte, convirtiéndose en una isla alejada del continente thurio, cercana al Círculo Artico, y adquiriendo así una cierta condición de legendaria; Commoria ocupa el lugar en que Marvel situó Thule y se hace un poco más grande, más imperial, de manera que Valusia y ella puedan estar en permanente guerra sin involucrar directamente a otros reinos.
Por lo demás, he añadido algunos puntos de interés: pequeños reinos, principados como se dice en "Jinetes del Sol Naciente", al Sur de Thurania; Mu y Kaa-u, en su condición de legendarias, pueden aparecer en cualquier punto, aunque me inclino por identificar Mu con lo que sería ese continente misterioso del Sur, correspondiente a Australia; y Kaa-u, por no dejarla suelta, podemos asimilarla con alguna isla cercana a dicho continente. Otros puntos de interés, como el Lago Prohibido, el Espectro del Silencio, o diversas baronías y condados, los he situado de la manera que me ha parecido más conveniente; aunque he de reconocer que es un tanto arbitraria, ya que no hay dato alguno al respecto: tan sólo mi idea, muy discutible, de que si un barón o un conde dejan su territorio para vivir de forma casi permanente en la Ciudad de las Maravillas, eso significa o que pasan de sus tierras o que las tienen lo suficientemente cerca como para vigilarlas de cuando en cuando. En cuanto, por ejemplo, al Espectro del Silencio y el Lago Prohibido, si Kull se puede plantar en ambos sitios en un momento a uña de caballo, no pueden estar muy lejos de la capital; por añadidura, en ambos relatos Howard escribe acerca de las montañas de Zalgara, como si tales lugares se encontrasen al Este de la Ciudad del Trono de Topacio.

Geografía cataclísmica

            En este último apartado voy a tratar un poco por encima acerca de los cambios geológicos que debieron acaecer durante el legendario cataclismo que anegó Atlantis, ya que intentar efectuar una extrapolación de los nombres de la era Thuria para buscarles un símil histórico es bastante improbable; baste constatar el hecho de que Howard, en su intención de dejar el mundo Thurio como un lugar poco menos que imaginado, nebuloso, usó aposta nombres de ese tipo: como supongo que sabrá la gente, Atlantis o Atlántida es el nombre de una gran isla que describió Platón, y de la que aún no se han encontrado pruebas fehacientes de su existencia real; Thule es otro supuesto paraíso perdido, asimilable en cierta manera a la legendaria Hiperbórea, aunque parece estar dotada de ciertos matices que le confieren una ligera distinción y referirse más a una ciudad que a una región; y Lemuria y Mu son los nombres de otros dos continentes supuestamente perdidos, afincados aparentemente en el Indico y en el Pacífico respectivamente, según el coronel Churchward y H. P. Blavatsky, aunque, en mi modesta opinión, se está dando distintos nombres a un mismo lugar, aunque tampoco en este caso se dispone de pruebas contundentes para demostrar la existencia de tales lugares.
Pero pasemos al Cataclismo: cuando Atlantis se hunde, las islas pictas se alzan y forman un nuevo continente, por lo que no erramos demasiado si vemos en ellas los puntos más altos de los Apalaches y/o las Rocosas.
Resulta bastante probable, ya que el Norte del mundo Thurio no parece helado, o al menos no para sospechar su cercanía al Círculo Artico, que surja tierra al Norte que dé lugar, más tarde, a lo que será el Nordheim hybóreo; asimismo, vistos los mapas, es seguro que al Sur aparecerá una gran porción de tierra que, posteriormente, dará lugar al mundo kushita.
De la misma manera, resulta bastante seguro que una gran porción de Zarfhaana y Grondar acabe bajo el mar, formando un golfo que un cataclismo posterior cerrará para dar lugar al Mar de Vilayet, que, como sabemos, es un mar interior salado.
Finalmente, si suponemos que las islas lemures darán lugar a las islas del Japón, hay que suponer que el cataclismo las desplazará, de un modo incomprensible, hacia el Sur; sin embargo, si pensamos que en realidad darán lugar a las islas de Oceanía, quizás resulte más factible pensar que la gran hecatombe movió la placa tectónica del Pacífico hacia el Este, brotando la lava en la sima abierta y creando, quizás, unas islas de sedimentación, inestables, de naturaleza volcánica, que serán las actuales islas niponas.

Por supuesto, tan sólo son conjeturas. Si alguien tiene ideas mejores al respecto, como ya dije al principio de este artículo, estoy abierto a discusión.


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