sábado, 20 de enero de 2018

RICHARD MATHESON

RICHARD MATHESON

José Francisco Sastre García

            Traemos hoy a un autor de culto, a un escritor que nos ha obsequiado con joyas que han trascendido el tiempo para convertirse en historias o películas de culto para todos los amantes del misterio, la ciencia ficción, el terror…
            Hablamos de Richard Matheson, un hombre que se ha convertido por derecho propio en una leyenda, al igual que uno de sus títulos más emblemáticos. Nacido en Allendale, Nueva Jersey, un 20 de febrero de 1926, nos abandonó el 23 de junio de 2013 en su retiro de Calabasas, California, tras una larga y fructífera carrera literaria.            
            Era hijo de inmigrantes noruegos, creció en Brooklyn, donde cursó sus estudios, en el Brooklyn Technical School, para cuando le llegó el momento entrar al servicio militar, cumpliéndolo como soldado de infantería durante la Segunda Guerra Mundial.
            Tras la gran contienda bélica se apuntó para cursar los estudios de periodismo por la universidad de Missouri, licenciándose en 1949; un par de años después, en 1951, se mudaría al que sería su destino definitivo, California.
            De su matrimonio en 1952 saldrían cuatro hijos, de los cuales al parecer tres heredaron la pasión por los libros y el cine de su padre: Richard Christian, Chris, Ali Matheson y Bettina.
            Los comienzos de este escritor tuvieron lugar en el periódico Brooklyn Eagle, donde comenzó a publicar cuentos; este proceso proseguiría tras su traslado a California, donde escribiría relatos más amplios, que aparecerían desde 1950 en la revista The Magazine of Fantasy and Science Fiction. Su calidad y capacidad para envolver al lector en ambientes extraños hicieron que adquiriera una fama inmediata al publicar su primer relato, Nacido de Hombre y Mujer.
            Posteriormente, en 1954, llegaría una novela que supondría un hito en la literatura de ciencia ficción apocalíptica: Soy Leyenda, una historia acerca de una catástrofe planetaria por la que la humanidad se convierte en una especie de criaturas vampíricas, nocturnas, que acosan al único ser que permanece todavía como humano original, una narración de una fuerza enorme, de una claustrofobia y una angustia formidables, que ha sido llevada al cine en varias ocasiones…
            Otra de sus grandes creaciones, El Hombre Menguante, llegaría al cine en 1957, cosechando otro éxito fulgurante; de la misma manera, trabajó como guionista, ofreciendo al público varios episodios de la serie La Dimensión Desconocida (Twilight Zone), y creando para Steven Spielberg el germen de la que sería una de las primeras películas basadas en la obra de Matheson: Duel, traducida en España como El diablo sobre ruedas
            La calidad de la actividad literaria, basada sobre todo en la opresión de los escenarios, de las situaciones, en el agobio al que son sometidos los personajes sin que tengas apenas posibilidad de escapar, es incuestionable: el ritmo no decae, se adapta a la perfección a la trama que se está desarrollando, pasando de una lentitud que podría llegar a ser exasperante, a sabiendas de que algo va a suceder de un momento a otro, a un frenesí brutal, tan rápido y explosivo que obliga al lector a tomar aire: secuencias como la huida del gato, imágenes como la de La Casa Infernal, o las escenas finales de Soy Leyenda, dan por sí suficiente margen como para comprobar la categoría de un escritor acostumbrado a lidiar con las sombras y la claustrofobia…
            Si hubiera que definir de alguna manera a este novelista, yo diría que es el escritor de la desesperación: pocos autores he visto que sepan jugar tan bien con esta emoción tan intensa como él, de expresar ese punto de rotura tan tenue que existe en cada uno de nosotros y que en cualquier momento puede saltar. Se refleja a la perfección en su obra, como muestra algunos botones:

  • El duelo, que da nombre al relato, entre el camionero y el protagonista, que se ve sometido a una tortura psicológica brutal a lo largo de una persecución salvaje.
  • La impotencia que sufre el protagonista de El Hombre Menguante ante una situación que lo desborda, que no puede controlar, y que lo va empujando hacia un destino inexorable.
  • La amargura y la soledad que envuelven, en Soy Leyenda, a un hombre que se ha convertido en el último exponente de una raza transmutada en algo nocturno que trata de convertirlo o aniquilarlo, mostrando en ocasiones una sensación de gris más que de blanco o negro…
  • La lucha por entender y controlar lo que sucede en La Casa Infernal, que aboca al protagonista hacia un punto del que resulta muy difícil escapar.
  • La angustia de saberse perdido en Pesadilla a 20000 Pies, imposibilitado de escapar de un avión amenazado por un destino cruel.


            Este cúmulo de aciertos a la hora de escribir las historias hacen que Matheson pase a los anales de la literatura como uno de los grandes de la ficción, sobre todo dentro del campo de la ciencia ficción, aunque en el misterio / terror no va a la zaga. Como reconocimiento a su obra, ha recibido los siguientes premios:

  • Premio Mundial de Fantasía, en 1976, por En Algún Lugar del Tiempo.
  • Otro Premio Mundial de Fantasía en 1984 como reconocimiento a su trayectoria literaria.
  • Premio Bram Stoker en 1989 a la mejor colección de relatos, por su antología Collected Stories.
  • Premio Mundial de Fantasía en 1990 por la mejor selección de relatos publicados en su obra Collected Stories.


            Richard Matheson ha sido un autor muy influyente en escritores posteriores y en obras tanto en papel como en cómic, videojuego o cine:

  • En Expediente X (X-Files), Chris Carter, como fan del trabajo como guionista del autor en La Dimensión Desconocida y Kolchak: The Night Stalker, lo hace aparecer como el senador Richard Matheson.
  • Matheson Avenue es el nombre de una de las calles que aparece en el videojuego Silent Hill, en honor al escritor.
  • La película Cariño, he encogido a los Niños, tiene una doble vertiente: es un remake evidente de El Hombre Menguante y, al mismo tiempo, muestra el guiño de que se desarrolla en la ciudad de Matheson (Colorado).
  • John Matheson, el telépata de Crusade, recibe ese apellido en honor al escritor.
  • Otra de sus novelas, Más Allá de los Sueños, fue adaptada al cine en 1998, dirigida por Vincent Ward y protagonizada por Robin Williams.
  • Stephen King declara a Matheson como una de sus grandes influencias, dedicándole, junto al cineasta George A. Romero, su novela Cell.
  • Tobe Hooper dirigió un episodio de la serie Master of Horror, Dance of the Dead, adaptado de la novela del mismo título por el hijo de Matheson, Richard Christian.
  • Como ya hemos dicho, Spielberg dirigió El Diablo sobre Ruedas en 1971, una adaptación de la historia Duel.


            Por último, para quien quiera echar una ojeada a la bibliografía de este escritor, a continuación daremos un listado de su obra.

Novela

  • Someone is Bleeding (1953)
  • Fury on Sunday (1953)
  • Soy Leyenda (1954)
  • El Hombre Menguante (1956)
  • El Último Escalón (1958)
  • Ride The Nightmare (1959)
  • The Beardless Warriors (1960)
  • The comedy of Terrors (1964)
  • La Casa Infernal (1971)
  • En Algún Lugar del Tiempo (1975)
  • Más Allá de los Sueños (1978)
  • Earthbound (1982, con el seudónimo de Logan Swanson)
  • Journal of the Gun Years (1991)
  • The Gunfight (1993)
  • Seven Steps to Midnight (1993)
  • Shadow on the Sun (1994)
  • Now you See It… (1995)
  • The Memoires of Wild Bill Hickock (1996)
  • Passion Play (2000)
  • Hunger and Thirst (2000)
  • Camp Pleasant (2001)
  • Abu and the Seven Marvels (2002)
  • Hunted Past Reason (2002)
  • Come Fygures, Come Shadows (2003)
  • Woman (2006)
  • Otros Reinos (2011)
  • Generations (2012)


Colecciones de relatos

  • El Tercero a Partir del Sol (1954, título original Born of Man and Woman)
  • Las Playas del Espacio (1977)
  • Shock! (1961)
  • Shock II (1964)
  • Shock III (1966)
  • Shock Waves (1970)
  • Richard Matheson: Collected Stories (1989)
  • By the Gun: Six from Richard Matheson (1993)
  • The Incredible Shrinking Man (1995)
  • Pesadilla a 20.000 Pies y Otros Relatos Insólitos y Terroríficos (2002)
  • Pride (2002)
  • Duel: Terror Stories by Richard Matheson (2002)
  • Offbeat: Uncollected Stories (2002)
  • Darker Places (2004)
  • Unrealized Dreams (2004)
  • Duel and the Distributor (2005)
  • Los Primeros Cuentos (2008)
  • Button, Button: Uncanny Stories (2008)
  • Uncollected Matheson: Volume One (2008)


Ensayo

  • The Path: Metaphysics for the 90s (1993)
  • The Path: A New Look at Reality (1999)


Películas basadas en sus historias

  • El Increíble Hombre Menguante (1957)
  • El Último hombre sobre la tierra (1964)
  • The Young Warriors (1967)
  • Los Compañeros del Diablo (1970)
  • El Diablo sobre Ruedas (1971)
  • El Último Hombre Vivo (1971)
  • La Leyenda de Hell House (1973)
  • Los Senos de Hielo (1974)
  • En Algún Lugar del Tiempo (1980)
  • The Incredible Shrincking Woman (1981)
  • Más Allá de los Sueños (1998)
  • El Último Escalón (1999)
  • Soy Leyenda (2007)
  • The Box (2009)
  • Acero Puro (2011)



            Aparte de estas películas, Matheson trabajó también como guionista adaptando títulos emblemáticos de otros escritores reconocidos, como Edgar Allan Poe, Julio Verne o Fritz Leiber, a películas emblemáticas como las de la Hammer y Roger Corman, por citar algunas…

sábado, 13 de enero de 2018

EN EL PORTAL DE BELEN

THE NEW LHORK HERALD TRIBUNE

NODO LHORK: ¡EN EL PORTAL DE BELÉN...



Erre que erre.– Por fin, tras superar el peligroso trauma del doble cambio de siglo y milenio (hay que ver a qué velocidad corren últimamente los tiempos... Un siglo entero y un milenio transcurridos en un suspiro, y nosotros aquí, vivitos y coleando, después de mil años), y después del esperpéntico y bochornoso espectáculo de ver a esos inefables Circuleros, supuestamente salvadores de la patria fanzinera, poniéndose en tiempos navideños y entrañables hasta el último pelo de comida y bebida, no me resta más remedio que poner manos a la obra y denunciarlos de nuevo ante el pueblo soberano por su insistente persistencia en conseguir el dominio del mundo a través de la santa palabra de Trados el Conquistador y su profeta San Lhork de Arenjun, que en santo barril de LhorkRioja descanse. ¡Por favor, que alguien los detenga!
Una vez más, al amparo de las sombras y de la oscuridad de la noche (en realidad fue al mediodía, pero, ¿a que así resulta más efectivo?), deslizándose por los lóbregos callejones de Dridma para llegar a su oculto destino, se reunieron los conspiradores para celebrar una nueva comida veraniega, bajo la amenaza del mal tiempo que el maldito Aryhusek intentaba provocar para estropear el feliz picnic. No faltaron las chanzas contra éste y sus lupinos wulfrers, empeñados a toda costa en fastidiar el evento.
Aunque no se ignoraba que este festejo iba a ser especial, pues el insigne Presi iba a hacer un importante anuncio, resultó, cuando menos chocante, verle aparecer con un cochecito en el que yacía, feliz y contento, el más joven miembro del Círculo de Lhork: Rodrigo I el... Bueno, sólo ronda el mes, así que aún hay tiempo para determinar si es el Magnánimo, el Justo, el Hechizado, o vaya usted a saber qué...
Parece un hecho evidente que este tierno infante tiene ya asumida su herencia, ya que, a lo largo de toda la comida,a  pesar de las voces estentóreas y las tonterías varias, no dijo ni una sola palabra, ni rompió a llorar: ¡vive Dios que es recio este Rodrigo I!
Se brindó, como viene ya siendo habitual, por los presentes y los ausentes, que, en esta ocasión, resultaron ser piezas inestimables del engranaje de la fanzinera organización: Red Sara (de nuevo, la gran batalla del principio de milenio queda postergada: ¿percibo acaso algún tipo de conjuro por parte de Morgana para evitar el duelo, o quizás algún miedo oculto por parte de la feroz guerrera maña?), Luigi el Condottiero (a cuyos dedos de ametralladora habría que ponerles un candado a juramento del Presi, a quien entre todos tienen abrasado a relatos y artículos), y el profesor Osuya (ilustre y preclaro exponente de la rama más comiquera del grupo reunido bajo el estandarte del Círculo de Lhork). No faltó el recuerdo hacia el estimado Juan Carlos que, seguramente, agradeció desde su castillo allá, en el Walhalla.
Debido a la aparición del heredero a la corona de Dridma, Rodrigo I el ?, se desataron los rumores acerca de su destino: se rumoreó acerca de la conveniencia de asignarle unos consejeros adecuados, por ejemplo Morgana y el profesor Sartorius, que le dieran una educación exquisita y una visión, digamos, más acorde con los tiempos que corren que la que le daría su excelso progenitor.
Ante las veladas amenazas que los grupos Ultralhork, mayoría en esta ocasión frente a las fuerzas imperiales, dejaban entrever para fundar el Reino Independentista de Castilla Lhork con una sucursal bancaria en la República Secesionista de Pucelhork y, en última instancia, el Reino Libertario de Lhork o, aún más grave, el Estado Anárquico de Lhork, el austero Rex Imperator (Non, gratia) decidió tomar las armas y pasar al contraataque, amenazando a su vez con formar una brutal guardia pretoriana con el grupo más demodé y casposo de todos los tiempos: Tamara la Nueva y Margarita la Vieja, Leonardo Dantesco, Tonino Genil (¿Y por qué no Guadiana?), Loli Álvarez y Arlequín Tin Tin. Ante tal decisión, la rendición fue unánime e incondicional.
A continuación, a medida que iban cayendo los litros de LhorkRioja, comenzaron a surgir las nuevas ideas para un radical cambio de rumbo en la marcha del Círculo de Lhork, a saber: la inevitable insistencia con el especial Erotic Fantasy; otra sugerencia acerca de un especial JoJavi que Ve lo que Puede, debido a su luminaria e inventiva en lo que a chistes, chascarrillos y otras chanzas se refiere; la celebración del concurso “El Gran Lhorkiano”, una novedosa forma de entender este tipo de programas; la apertura de un parque temático de Lhork, en el que se pueda visitar ese mundo onírico-delirante en el que se dan cita las criaturas más extrañas con personajes aún más estrambóticos, de nombres tan enrevesados que son casi impronunciables; la creación de la tarjeta Visa Lhork, para poder pagar cualquier cosa en cualquier lugar, y que además sigas teniendo el mismo saldo en la cuenta que tenías; la puesta en marcha de un ejército profesional, bajo el lema “¡Trados te necesita!”, escrito en la parte inferior de un cartel en el que aparecería el insigne Rex Imperator señalando al frente con mirada ceñuda; la puesta en circulación del Lhorker Bra, un revolucionario invento para hacer que las mujeres estén más bellas; y, por último, la creación de la Red de Redes, el Gran Hermano de Orwell, InterLhork.
A todo esto, entre medias de estos desvaríos y la comida, ésta fue amenizada por las bromas de Javierix, al que se le había ido la mano, como viene siendo costumbre, con el LhorkRioja, y de nuestro inefable Legionario Estelar, que nos hicieron pasar un buen rato.
Al final de la comida, hubo regalos para todos por parte del Presidentísimo, y a su vez para Rodrigo I el ?, cosa que llenó de orgullo a su real progenitor. Después, para escarnio de los presentes, se procedió al rutinario reparto de pescozones y broncas varias debido a los desatinos cometidos en la creación de los personajes del mundo de Lhork. Nadie se libró de tal andanada, lo que hizo suponer a este que suscribe que podía tocarle en breve, así que empezó a tomar en serio la posibilidad de poner pies en polvorosa para poder relatar las detestables intrigas de esta pandilla de conspiranoicos circuleros; mas, por suerte, nadie se fijó en mí, tal vez porque me había camuflado previamente, confundiéndome con la pared y “levantando” lo que buenamente podía para no morirme de hambre, por lo que pude seguirles, cuaderno de notas en mano, hasta una cafetería en la que se tomaron unos refrescos antes de dispersarse como hojas al viento en una tarde en la que hacía bastante calor a pesar de no hacer un sol de justicia.
Y así, desvelando los sucios manejos de estas gentes que se las dan de normales ante el resto del mundo, se muestra su verdadero rostro, el de enviados de Aryhusek que pretenden poblar la tierra de wulfrers y otras temibles criaturas. Y sólo yo me alzo, como impenetrable barrera, entre ellos y sus víctimas; sólo yo, Conan el Bárbaro. ¡Por Crom, Mitra, Asura e Ishtar que no han de salirse con la suya!
The Pucelan Brothers.


Nota de la redacción: ¡Que sí, que terminaremos cazando a ese bandarra que se hace pasar por articulista! ¡Les ruego por favor que no envíen más cartas a esta redacción pidiendo la cabeza, la oreja, ni ninguna otra parte del cuerpo del interfecto!
            Ya tenemos tras su pista a los más insignes investigadores y rastreadores de la historia, lo más mejores, los más increíbles, los... Bueno, Sherlhork Holmes, Indiana Lhorkes, Lara Lhorkt, Caballo Lhorko, y el mejor de todos ellos con diferencia: ¡ShreckLhork!
            De todas maneras, hay que reconocerle ingenio al chico: esta vez, para enviarnos el artículo que han tenido ocasión de leer se ha servido de un sistema tan antiguo como eficaz: las señales de humo. No contento con contaminar el aire que respiramos, además se las ingenió para formar en el aire todas y cada una de las letras y caracteres del texto, lo cual, como pueden suponer, le tuvo que llevar mucho esfuerzo y, sobre todo, mucho tiempo. Seguros de que buscando el origen de las señales conseguiríamos localizarle, nos pusimos en marcha para llegar hasta un descampado árido y yermo, en cuyo centro, humeando más que la pipa de un indio o el tubo de escape de un coche de hace cien años, localizamos una extraña máquina que aún hoy día estamos intentando desentrañar: compuesta por una serie de tubos de plástico, una larga manguera conectada a Lhork sabe dónde, un recipiente dónde parecía formarse el humo, y una enorme parrilla donde, laboriosamente, había conformado todo el alfabeto cristiano, el cirílico, el sánscrito, el rúnico, el árabe, el chino y el japonés.
            Apoyada contra la máquina reposaba una piedra grande y lisa, donde, a golpe de cincel, nuestro antiguo articulista había grabado el siguiente texto: “¡Ja ja ja! ¿Creíais que ibaís a pillarme tan fácilmente? Mientras vosotros estáis aquí perdiendo el tiempo, yo me estoy infiltrando sibilinamente en la redacción y dedicándome a robaros todos los números de Weird Tales de Lhork que pueda encontrar. Ah, y de paso, si se tercia, el carnet de algún miembro del CIO. Suyo afectísimo,

Jack el... (Esto habían intentado borrarlo, pero aún se podía leer). D’Articulan el Mosquitero”.

            

domingo, 7 de enero de 2018

CLARK ASHTON SMITH

CLARK ASHTON SMITH

José Francisco Sastre García

            Hablar de Clark Ashton Smith es hablar de un estilo especial, de una literatura que se mueve a caballo entre formas de enfocar la escritura muy diferentes y que este autor consiguió aunar de una manera muy notable y efectiva.
            Su incursión en el mundo del arte no se limitó a la literatura: también se dedicó a la poesía, la escultura y la pintura; y en medio de este maremágnum, dos nombres fundamentales en su vida: H. P. Lovecraft y R. E. Howard, con los cuales compartió una amistad que le llevaría a entrar de lleno en los Mitos de Cthulhu.
            Nacido en 1893, un 13 de enero, y muerto el 14 de agosto de 1961, su vida se desarrolló de manera casi íntegra en un pueblo de Long Valley, California: Auburn. De familia pobre, vivía con sus padres en una cabaña. Su educación fue más bien ecléctica: en la escuela sólo estuvo ocho años, y no pisó jamás un instituto, pero aun así buscaba la manera de aprender por sí mismo, lo que hizo que, gracias a la capacidad de memoria fotográfica que tenía, todas las lecturas que practicó le reportaron muchos conocimientos de todo tipo, así como un aprendizaje amplio de francés y español.
            Las dotes de artista, la afición, las ganas, surgirían muy pronto en su espíritu, con influencias tan notables en su estilo como Las Mil y Una Noches, Edgar Allan Poe, los Hermanos Grimm o la Edad Media: con once años comenzó a practicar escribiendo historias como The Sword of Zagan o The Black Diamonds.
            No tardaría en empezar a escribir también poesía, que recitaba en el Auburn Monday Night Club con un éxito bastante notable, lo que hizo que conociera a George Sterling, un poeta de San Francisco que lo recogió como protegido, adoptándolo como  su mecenas, y le ayudaría a salir adelante y publicar el primer volumen de poesías que escribió, contando ya con diecinueve años: The Star-Treader and Other Poems. Este poemario recibió una crítica muy favorable, hasta el punto de que se llegó a decir de él que era el Keats del Pacífico.
            Es a partir de este momento cuando comenzará su etapa más fructífera: con ocasión del segundo volumen de poesía, publicado en 1922, Ebony and Cristal, le llega una carta de un fan, un tal H. P. Lovecraft, epístola con la que comenzaría una amistad que duraría quince años y la particularidad de que jamás llegaron a verse en persona.
            Su situación económica no mejoró en ningún momento, lo que le obligaba a trabajar en multitud de trabajos para poder comer y al mismo tiempo mantener a su familia.
            Posteriormente le llegaría una época de abatimiento, por no hablar de manera abierta de depresión: la pérdida de Howard en 1936 y la de Lovecraft en 1937 resultaron ser golpes muy duros, que se sumaron a la muerte de sus padres, en 1935 y 1937; fue una etapa en la que su producción literaria se redujo al mínimo, aunque eso no influyó para que abandonara la escultura.
            En 1953 sufrió un infarto, aunque eso no fue obstáculo para que un año más tarde, el 10 de noviembre de 1954, acabara casándose con Carol Jones Dorman, una divorciada que aportó al matrimonio tres hijos. Trasladarían su domicilio a Pacific Grove, también en California, donde construyeron una casa en la que vivieron hasta el final de sus días. El ataque al corazón no fue más que un primer aviso de lo que habría de acaecer, ya que a partir de aquel instante le sobrevendrían varios ictus que, finalmente, se lo llevarían mientras dormía.

            Dentro de la vida artística de C. A. Smith se pueden distinguir varias etapas muy diferenciadas entre sí:

  • Su etapa poética se mantiene hasta 1925, fechas durante las cuales publicaría casi todos sus libros dedicados a este género, entre los que se cuentan, además de los dos ya mencionados al principio, Odes and Sonnets en 1918 o Sandalwood en 1925, uno de sus últimos trabajos.
  • La fase literaria se extendió desde 1926 hasta 1935, temporada que pasaría escribiendo cuentos de todo tipo para las revistas pulp de la época, entre las que se contaban las ya míticas Weird Tales, Strange Tales, Astounding Stories, Stirring Science o Wonder Stories; fue una época muy fructífera, durante la que produjo la mayor parte de sus aportaciones a los Mitos de Cthulhu de su gran amigo Lovecraft, contribuyendo con figuras ahora tan emblemáticas como Tsathoggua, o volúmenes malditos como el Libro de Eibon; aparte de esto, colaboró y creó otros mundos propios, entre los que se pueden citar Averoigne, Hiperbórea, Marte, Poseidonis, Xiccaprh o Zothique, siendo éste último un grupo de narraciones ambientadas en un subgénero que se denomina la Tierra Moribunda.
  • A partir de 1935 sus aficiones cambiarían de nuevo y se decantarían más hacia la escultura, sobre todo, como ya se ha dicho, desde el momento en que pierde a sus padres y a sus grandes amigos, con los que había conformado, junto a otros escritores de gran talla, el conocido como Círculo de Lovecraft.


            El estilo de Clark Ashton Smith es una mezcla de barroquismo, lírica, oscuridad… Bebe en unas fuentes muy clásicas que hacen que por momentos pueda parecer un tanto denso, pero aun así la lectura no se hace pesada, sino ligera, con un ritmo lento pero intenso, que envuelve al lector en un ambiente a veces claustrofóbico, a veces luminoso, donde se mueven personajes que caminan en un filo ambiguo, entre escenarios tan pronto espectaculares como ruinosos… Podría pensarse que no es una lectura fácil, pero no es así: resulta muy atractiva, para los aficionados a la fantasía o la ciencia ficción se convierte en uno de los iconos imprescindibles de la época dorada de los pulps norteamericanos, en un narrador de historias llenas de una ambientación por momentos caótica, por momentos torturada, por momentos brillante… Sus aportes a los Mitos en un principio no son tan cósmicos u horrendos como los originales lovecraftianos, aunque sí que es cierto que traslucen un cierto fondo oscuro, sombrío, que se integra con facilidad en el Ciclo y los reconvierte en criaturas de pesadilla de las que escapar resulta poco menos que imposible…
            Sus grandes influencias, entre las que se cuentan, además de las ya citadas, Baudelaire, William Beckford, Flaubert, Bierce, Robert W. Chambers, Dunsany, hacen que sus escritos adquieran unas características propias: en poesía es algo exquisito, elegante, mientras que en la prosa, como ya hemos comentado, se dirige bastante más hacia el macabrismo, hacia ambientes de negrura, incluso podríamos decir que desesperación, que se perciben con muchísima fuerza sobre todo en el Ciclo de Zothique, el último continente, descrito por el mismo autor como un mundo agonizante en el que todo lo que conocemos ha desaparecido y sólo quedan pequeños vestigios de humanidad en unos lugares en los que se adora a dioses extraños y en buena parte oscuros, donde se practican la magia y la nigromancia sin tapujo alguno, y se regresa a los orígenes más antiguos a todos los niveles.
            La amistad surgida dentro del Círculo de Lovecraft hizo que cada uno de sus miembros adquiriera apodos propios, hasta el punto de que C. A. Smith se convirtió en el sumo sacerdote Klarkash-Ton, igual que Lovecraft en Ech-Pi-El (Forma fonética de sus iniciales, H. P. L.), Howard en Bob Dos Pistolas, Derleth en el conde D’Erlette… Y dentro de este grupo, Smith, sin duda alguna, despuntaba con su forma de narrar.

            La influencia de este escritor en autores posteriores es algo que se nota en muchas de las novelas: admiradores suyos como Ray Bradbury, L. Sprague de Camp, Lin Carter, Fritz Leiber o Theodore Sturgeon no tienen ningún reparo a la hora de señalarlo como una de sus grandes fuentes de inspiración cuando se sientan a escribir sus historias. De hecho, una de las declaraciones más abiertas fue la de Bradbury, quien aseguró que si había comenzado a escribir fue después de leer La Ciudad de la Llama que Canta y Señor del Asteroide. Toda una declaración de intenciones…
            Para quienes tengáis interés en conocer más su obra, os dejo algunos de sus títulos y algunos de los libros que se han publicado en España con su obra.

Relatos

  • The Last Incantation
  • A Voyage to Sfanomoe
  • The Tale of Satampra Zeiros
  • The Door to Saturn
  • The Planet of the Dead
  • The Gorgon
  • The Letter from Mohaun Los
  • The Empire of the Necromancers
  • The Hunters from Beyond
  • The Isle of the Torturers
  • The Light from Beyond
  • The Beast of Averoigne
  • The Holiness of Azedarac
  • The Demon Of the Flower
  • The Death of Malygris
  • The Plutonium Drug
  • The Seven Geases
  • Xeethra
  • The Flower-Women
  • The Treader of the Dust
  • Necromancy in Naat
  • The Maze of Maal Dweb
  • The Coming of the White Worm


Libros

Hay muchas editoriales que se han interesado por la obra de este escritor para publicarla, por lo que mencionaremos sólo algunos ejemplos.

  • Los Mundos Perdidos, Editorial Edaf. Es una recopilación de los relatos de Clark Ashton Smith ambientados en los mundos de Averoigne, Atlantis-Poseidonis y un epígrafe general de los mundos perdidos.
  • Zothique, Editorial Edaf. Recoge todas las narraciones referidas a Zothique, el último continente.
  • Hiperbórea y otros mundos perdidos, Editorial Valdemar. En esta editorial se ha publicado más material de Clark Ashton Smith, podría decirse que la mayor parte de su obra.



sábado, 30 de diciembre de 2017

DESDE MI SOFÁ, EVA DELGADO

DESDE MI SOFÁ

Eva Delgado

            ¿Dónde acaba la prosa y empieza la poesía? ¿O a la inversa? No es una pregunta fácil de contestar, aunque hoy tenemos en este blog a una autora que aúna ambas con una sensibilidad impresionante.
            Eva Delgado es a la vez escritora y poetisa, volcando su alma y su corazón en el papel con una vehemencia inmensa; traslada todo lo que tiene, todo lo que ama, todo lo que es, a unos relatos cortos en los que lo cotidiano, lo sórdido, lo melancólico, se transforma por obra y gracia de su pluma en algo sublime, pleno de emoción.
            No viaja sola en este camino, la acompañan la Alicia de Lewis Carroll y Peter Pan, compañeros inseparables de su vida, aportándole buena parte de su magia para regalar al lector una obra cómplice, pícara, amistosa, en la que las escenas y los personajes mutan desde un realismo anodino a una obra llena de sensaciones, primando por encima de todo una calidad incuestionable, un estilo sencillo, ágil y rápido, que evita que quien lo lee llegue a cansarse y lo engancha dentro de una poética plena de una enorme sensibilidad.

            Evidentemente gustos hay para todo: si a todos nos gustara lo mismo este mundo sería de un aburrimiento soberano, no habría intercambio de opiniones, solo un interminable consenso que no permitiría la evolución. Por eso, para quienes disfrutan con las emociones del corazón, este libro puede ser una estupenda recomendación de lectura, publicado por Leeme Editorial.  

sábado, 23 de diciembre de 2017

STARS WARS VIII: LOS ÚLTIMOS JEDI


STARS WARS VIII: LOS ÚLTIMOS JEDI

José Francisco Sastre García

            Tengo que reconocerlo: hice una promesa y no la he cumplido. Me temo que la carne es débil, y en mi caso…
            Prometí que si este episodio comenzaba con un ataque de la Primera Orden a la base rebelde, me saldría del cine y pasaría de la película, pero no fui capaz de hacerlo: la historia me subyugó desde el primer segundo, así que me quedé clavado en la butaca durante casi tres horas, sin enterarme del paso del tiempo, disfrutando como hacía tiempo que no lo sentía.
            Una vez más, se repite la historia: el episodio VIII es un calco fiel del V, El Imperio Contraataca, paso a paso, momento a momento, algo que me repateaba mientras lo iba comprobando; y sin embargo, ¡qué diablos!, la dichosa fórmula funciona a la perfección. ¿Por qué? Por un motivo sencillo, porque el rodaje no se ha ceñido a la historia sólo en el argumento, sino también en la forma, en el planteamiento. Esta nueva trilogía es un regreso a los orígenes, une reedición remasterizada, recreada por entero, en todos los sentidos, lo que hace que funcione ante el público como un reloj, de manera precisa y sistemática. El espectador sólo se da cuenta de lo entretenido que está, disfrutando como un niño de unas aventuras que no tienen nada que envidiar a las originales.
            ¿Qué Kylo Ren no está a la altura de Darth Vader? No hay problema, ahora va ganando fuerza y empaque a pesar de mostrar aún una recurrente neurosis traumática importante.
            La evolución de los personajes es notable, en especial la de Luke Skywalker, en el que se percibe un fuerte conflicto interior a pesar de su aparente firmeza como maestro jedi. Y aparecen nuevos personajes secundarios que parecen prometer algo importante para el episodio IX.
            Pese a todo el elenco que se despliega en este inmenso escenario que es la galaxia tan lejana que no conseguimos encontrar más que en el cine, el peso recae sobre todo en el trío formado por Rey, Poe Dameron el piloto y Finn el clon desertor; permanecen, casi más como reliquias o leyendas, aunque también su parte importante en la trama, la general Leia Organa, Luke Skywalker, Chewbacca, C3PO y R2D2…
            El ritmo no decae en ningún momento: asistimos al ascenso de Kylo Ren y la afirmación de Rey en su ideal y como portadora de la Fuerza, al sacrificio una y otra vez por el bien común, con unos interesantes toques de humor e ironía que rompen la demoledora historia de El Imperio Contraataca 2, en la que en apariencia la rebelión queda prácticamente aniquilada.
            Personalmente diría que me sobra la mascota de Chewbacca, pero bueno, es un complemento que no impide que el desarrollo prosiga con el interés adecuado; es uno de esos puntos de humor de los que he hablado, sin caer en la pesadez de Jar Jar Vinx, pero mostrando la debilidad de los guionistas por introducir criaturas tan adorables como torpes e irrisorias, que aportan un toque de infantilismo con el que intentan llegar hasta el público más pequeño. Aunque hace poco me han dado una explicación para la aparición de esta mascota: parece ser que en la isla en la que se rodaron las escenas proliferan los frailecillos, unas aves de aspecto poco común, y que debían interponerse en medio de las grabaciones; al parecer, se pensó que la mejor manera de evitarlo no era espantarlos, sino superponer sobre ellas, en la edición y el montaje, a estos bichitos…
            En una ocasión comenté con un par de amigos que la proliferación de películas de la saga era excesiva, y que podía resultar cansina. La contestación de uno de ellos fue a su vez una pregunta: sí, pero iría a verlas, ¿no? En ese momento le contesté sí como fan de Stars Wars, pero ahora… Después de Los Últimos Jedi, no tengo la más mínima duda de lo que haré a medida que vayan saliendo las próximas 9 películas que ya han sido notificadas. Sí, 9 más, han leído bien. Con que se mantengan a un nivel similar al de esta trilogía, o a Rogue One, me basta para verlas y aplaudirlas.
            Eso sí, este episodio parece sacado de Juego de Tronos: palman unos cuantos personajes que parecía que iban a dar más juego, además de mostrar detalles insólitos de otros personajes, jejeje… No hay spoiler, a quien le haya picado el gusanillo que acuda al cine, y comprobará que todavía queda magia en el celuloide…


domingo, 17 de diciembre de 2017

VUELTA AL MUNDO EN 72 POEMAS



VUELTA AL MUNDO EN 72 POEMAS

Isabel Carrión
Conor Farrell
Pablo Macías Casado

            No soy yo de poesía, la verdad es que me va la prosa, sobre todo si es dinámica, ágil y llena de acción. Pero hay que probar de todo para opinar sobre otros géneros, así que aunque suele decirse que los experimentos con gaseosa, allá vamos…
            Me veo ante una obra múltiple: y no lo digo sólo porque es una antología de tres autores, sino porque en sí misma es múltiple en complejidad y estilo.
            Para empezar, es una vuelta al mundo de tres personajes que representan a los tres poetas, sin desvelar a quien pertenece cada uno de ellos, tan sólo señales de los tres grupos de poesías para que el lector vaya buscando referencias que le permitan indagar quién ha escrito qué…
            Para continuar, tres estilos netamente diferenciados, aunque al mismo tiempo, en ocasiones muy similares, ya que nos encontramos ante un apartado, subgénero o como lo queramos llamar, dentro de la poesía, que es la definida como urbana, algo libre y en ocasiones caótico, saltándose el clasicismo o siguiéndolo… Puede parecer anárquico, pero esa sensación cumple con su función a la perfección: el conjunto es armónico, ofrece las sensaciones que se pretenden, remueve la mente de quien lee, empujándolo unas veces en una dirección y otras en otra.
            Para seguir, tres formas distintas de ver la vida o, en este caso, tres enfoques disparejos a la hora de afrontar un viaje como el que emprenden, en busca de algo que por momentos ni ellos mismos comprenden, pero que se revela profundo y necesario en medio de unos versos "asilvestrados".
            Una obra que rinde un doble homenaje: uno en principio a Julio Verne y su novela inmortal, La Vuelta al Mundo en Ochenta Días, y otro más concreto y más directo e intenso, a Nellie Bly, una periodista que entrevistó al escritor francés y demostró que se podía dar la vuelta al mundo en 72 días. Eso sí, la narración de este viaje está exenta de las típicas aventuras del escritor francés, de rescates imposibles o princesas de inenarrable belleza... La narración sigue las vivencias, las anécdotas, de los tres personajes, en ocasiones estremecedoramente reales, otras veces irónicas, otras emotivas... Los destinos se tejen, se entrecruzan, mostrando la visión que unos tienen de otros y cómo van evolucionando.
            El resumen es muy simple: por medio de una palabra sencilla, cotidiana, por momentos vulgar, doblegan el verso hasta empujarlo en una dirección extraña pero eficaz y directa. Una obra que merece la pena ser leída, una poesía urbana en su estado más puro.

sábado, 9 de diciembre de 2017

ANDRZEJ SAPKOWSKY

ANDRZEJ SAPKOWSKY

José Francisco Sastre García

Sin duda alguna, en esta ocasión nos encontramos ante un escritor que maneja la psicología de los personajes de una forma magistral, entrando en los entresijos de sus mentes y extrayendo lo mejor y lo peor de cada uno de ellos, trasladándolos a una realidad que hace que lleguemos a empatizar con ellos de una manera casi imposible de eludir.
Hablamos ahora de un autor polaco que saltó a la palestra de la popularidad con una saga de espada y brujería que casi de inmediato desvió hacia la fantasía épica, aunque sin llegar a perder por completo esa idea original en la que nació su personaje más célebre, Geralt de Rivia: hablo de Andrzej Sapkowsky, de un narrador nato, con un estilo único en el que se conjugan diferentes formas que hacen del conjunto algo imparable, adictivo, y al mismo tiempo tal vez un poco pesado por momentos.
El comienzo es muy rápido, a base de relatos en los que demuestra su savoir faire y, sobre todo, una peculiar manera de interpretar los cuentos tradicionales: las dos primeras obras son un compendio de narraciones con Geralt como personaje principal, acompañado por secundarios de lujo como Yennefer, compañera/pareja/amante a tiempo parcial, Jaskier, su cronista particular, o Ciri, una niña que casi de inmediato se convertirá en protagonista casi absoluta por derecho propio.
Como decimos, recoge los cuentos tradicionales y los adapta a su modo y manera, ofreciendo una visión un tanto peculiar de historias como la de Blancanieves, Caperucita Roja o el genio de la lámpara… Todas ellas más crudas, mucho menos amables y con una imagen menos noble de los personajes, envolviéndolos en aventuras sórdidas y oscuras que casi ahogan la idea tradicional para regresar a sus inciertos orígenes, en los que las narraciones de los cuentos no eran tan blancas o negras...
A partir del tercer volumen la obra se convierte en novela: en este punto se pierde parte de la agilidad, para dar paso a un estilo más elaborado y, al mismo tiempo, más vulgar, en el que da pìe a que los personajes de la calle actúen de una forma innata para ellos, usando su propia jerga y generando secuencias anecdóticas que crean un entorno más realista para lo que suelen ser las historias de corte épico: el lector se encontrará más de una vez con patadas al diccionario ante las que podría sentirse horrorizado, pero la reflexión es evidente: los aldeanos, los iletrados, no van a hablar con una cultura reservada a los ambientes más cultos, sino con vulgarismos muy fácilmente reconocibles por la forma en que son expresados.
Todo este conjunto hace que la obra pierda buena parte de lo que le correspondía como género de espada y brujería, para pasar a ser más de fantasía épica: hay un conflicto global que resolver, que en un principio no parece estar del todo claro, y Ciri forma parte de él, lo que conllevará a que se convierta en el centro de atención de todas las facciones implicadas en el proceso que la arrastra, junto a su mentor Geralt, a una aventura de la que no saldrá indemne: su evolución, igual que la del cazador de brujas, será complicada e irregular, dando paso a unos personajes que tendrán que bregar con sus propias emociones y pensamientos para salir con vida de los azares que les depara el destino.
Toda la saga está narrada con una viveza excepcional, lo cual no impide que en ocasiones se produzca una cierta densidad o dispersión que hacen que el lector se pierda o dude a la hora de comprender lo que está leyendo: se intercalan saltos hacia el futuro que, si no se ubican bien, hacen que se quede descolocado, sin saber con exactitud a qué se refiere el capítulo o la secuencia en cuestión.
Las descripciones se ajustan al mínimo para que sepamos quién es quién y por dónde se mueve, procurando no alargarlas en demasía, mientras que el ritmo se vuelve por momentos frenético, por momentos más lento, aportando una montaña rusa que deja que el lector pueda descansar por unos momentos de la acción que está siguiendo para un poco más adelante retomarla con fuerza.
La ambientación es medievalista, tomando muchos elementos de la cultura y la mitología eslavas: no en vano es un escritor polaco, que bebe profusamente en esos terrenos. Y el mundo, aunque inventado, diríase extraído de la Europa central y oriental, dando la sensación de que se ha limitado a cambiar nombres y a hacer que sus personajes transiten por territorios de esas regiones…
De la misma manera, el culmen de la saga, el final, resulta un tanto extraño: sin ánimo de hacer spoiler, diremos que las situaciones se van sucediendo de una manera desordenada, diríase caótica, hasta degenerar en un momento en el que todo depende de un fino hilo que, al romperse, producirá resultados inesperados que llevarán a los protagonistas en direcciones que no esperaban. Y después, el epílogo… Si ya los últimos párrafos previos nos marcaban una notoria influencia del ciclo artúrico, en este último apartado lo vemos con mucha mayor claridad, creando un cierto desconcierto inicial que parece conducir a posibilidades posteriores, que el propio autor se encargará de dilucidar.
Todo esto, junto con otras obras que ha escrito, han hecho que se convierta en un escritor superventas, cosechando un éxito inimaginable, y recibiendo cinco premios Zajdel por El Mal Menor (1990), La Espada del Destino (1992), W leju po bombie (1993), La Sangre de los Elfos (1994) y Narrentum (2002).
El éxito de Geralt de Rivia ha sido tal que incluso ha acabado en el cine (El Brujo, 2001, dirigida por Marek Brodzki), la televisión (en la que no ha tenido demasiado éxito), y los videojuegos (The Witcher, The Witcher 2: Assassins of Kings, The Witcher 3: Wild Hunt), en los que ha sido muy bien recibido y apreciado.
Para quienes aún no conozcan la obra de este escritor, a continuación les ofrezco la bibliografía para que elijan…

Saga de Geralt de Rivia


  • El brujo (Wedzmin) (1990), el relato que dio origen a la saga. No está publicado en España.
  • El Último Deseo (1993).
  • La Espada del Destino (2003).
  • La Sangre de los Elfos (2003).
  • Tiempo de Odio (2004).
  • Bautismo de Fuego (2005).
  • La Torre de la Golondrina (2006).
  • La Dama del Lago (1999). Dos volúmenes.
  • Estación de Tormentas (2013). Precuela de la saga.


Saga de las Guerras Husitas


  • Narrentum (2002).
  • Los Guerreros de Dios (2004).
  • Lux Perpetua (2006).

Otros


  • Oko Yrrhedesa (1994). No publicado en España.
  • Świat Króla Artura/ Maladie (1995). No Publicado En España.
  • Camino Sin Retorno (2001).
  • La Tarde Dorada (1997). Cuento basado en Alicia en el País de las Maravillas.