sábado, 16 de septiembre de 2017

EDGAR RICE BURROUGHS

EDGAR RICE BURROUGHS

José Francisco Sastre García

            Es probable que si me limito a mencionar este nombre, haya lectores que se queden pensando a quién rayos me estoy refiriendo: al fin y al cabo, en este mundo hay gustos para todo, y la aventura pura, sin adornos, no es sino un género más, como puedan serlo la ciencia ficción, el terror, el romántico, el erótico, la fantasía heroica… Sin embargo, si cito a su personaje más universal no me cabe la más mínima duda de que todos sabrán a quién me refiero: Tarzán de los Monos.
            Representante del vitalismo, de la lucha por la supervivencia en las condiciones más extremas, posee un estilo vigoroso, con una gran fuerza que nos invita a perdernos en los mundos recónditos que creó con su portentosa imaginación, lugares escondidos detrás de una capa de barniz civilizador que apenas puede ocultar el amor por la acción pura y simple; en realidad, son regiones plenas de la crudeza de una “barbarie” en la que se impone la ley del más fuerte. Y no hay mejor manera de comprobar esta afirmación que haciendo un breve repaso por sus obras más conocidas:

  • Tarzán. Como epítome del buen salvaje, el superhombre cuya fuerza e inteligencia se imponen a las bestias de la selva, se convierte en el rey de los simios y, a su vez, en el rey de la jungla, domeñando o atrayendo hacia sí a cualquier criatura que amenace sus dominios. Se enfrenta a todo tipo de peligros, concediendo una mínima porción al romance con Jane Porter, luchando contra fieras, cazadores con el clásico corte de villanos, e incluso civilizaciones perdidas, escapadas de la Historia y perdidas en mitad del verdor exuberante del África Central… Eso sí, al menos a mi juicio, Burroughs comete un grave error en el primer libro al intentar explicar el aprendizaje de Tarzán a leer simplemente con un libro de imágenes: sin haberlo aprendido, ¿cómo puede saber los fonemas y el significado de las palabras? ¿Cómo puede aprender que p-e-r-r-o se lee precisamente así, sin saber qué son las vocales o las consonantes? Una larga saga con 24 títulos en los que aparecerán tribus extrañas, civilizaciones que parecen arrancadas de los mitos más antiguos de nuestra historia (Véase la antigua Opar), o también herederos de culturas más cercanas, como la antigua Roma…
  • Barsoom. Éste es el nombre que recibe el planeta Marte por sus habitantes, que reciben a un John Carter que, perplejo en un comienzo por lo que está viviendo en un mundo ajeno al suyo, acaba adaptándose y, tras aventuras sin cuento, batallas épicas, luchas continuadas, desposa a la hermosa Dejah Thoris, princesa entre los suyos, convirtiéndose en el rey de un mundo extraterreno. Es la segunda serie más extensa después de la de Tarzán, compuesta por 11 títulos.
  • Venus. La saga de Venus es, en líneas generales, de un corte similar a la de Marte, donde el protagonista, Carson Napier, vive también increíbles andanzas entre naves voladoras y una tecnología que no tiene nada que envidiar, igual que en Barsoom, a la terrestre. Consta de 5 títulos.
  • Luna. Ambientada en la misma época que el ciclo de Barsoom, la trilogía de la Luna presenta a un héroe, Julián, enfrentado a un villano, Orthis, a lo largo de generaciones, en la civilización intraselenita de Va-Nah, nombre que recibe nuestro satélite por parte de sus habitantes. En ésta y en la siguiente saga Burroughs se hará eco de las teorías que circulan entre científicos y estudiosos acerca de la posibilidad de la Tierra Hueca, dotando a la Luna de una inmensa oquedad en su interior, donde se mueven y luchan las diferentes culturas que las pueblan. Como ya hemos indicado en el nombre, consta de tres libros.
  • Pellucidar. Basado en el mismo principio de la Tierra Hueca que la trilogía de la Luna, y herederos ambos de Viaje al Centro de la Tierra de Julio Verne, recrea de nuevo las tesis de la Tierra Hueca y la existencia de civilizaciones que se desarrollan en torno a un Sol interior en nuestro planeta, suplantando al núcleo de magma y dotando al mundo subterráneo de unas características que hacen que la vida sea poco menos que un vergel para criaturas supuestamente extintas o imaginarias, una fauna antediluviana y unas culturas sorprendentes con las que el protagonista habrá de lidiar para acabar saliendo airoso. De esta saga escribió 6 volúmenes.
  • Aparte de estas grandes sagas, nuestro autor dispone de otras novelas caracterizadas por su vigorosa forma de narrar. Aparte de otra saga, la de Caspak, trabajó en géneros tan dispares como la ciencia ficción (Más Allá de las Estrellas, El Continente Perdido, Los Hombres Monstruo), el Far West (Diablo Apache, El Bandido de Hell’s Bend, El Comandante Sustituto del Condado Comanche, El Jefe de la Guerra), la novela histórica (Yo Bárbaro, El Forajido de Torn), historias de la jungla aparte de las de Tarzán, y relatos de diversa índole…



Nos encontramos ante un escritor que apenas concede tregua a otros géneros que no sean la aventura, la acción directa… Sí, hay romance, hay incluso ciertas dosis de filosofía, guiños ajenos a su estilo, pero en la cantidad justa para que puedan desahogar, dramatizar o sensibilizar, procurando que no se coman la esencia primordial de la historia, lo que hace de Burroughs un escritor a tener muy en cuenta en nuestras bibliotecas si somos amantes de la aventura por la aventura…

sábado, 9 de septiembre de 2017

FIN DE SIGLO Y MILENIO

THE NEW LHORK HERALD TRIBUNE

NODO LHORK: ¡Y, DE NUEVO, EL FIN DE SIGLO Y MILENIO!



Erre que erre.– De nuevo, este sufrido articulista, víctima inocente de crueles ataques por parte de esa banda de fanzinerosos que se hacen llamar el Círculo de Lhork, toma la pluma para narrar las vicisitudes de semejante caterva de ganapanes durante su tradicional Comida de Hermandad pre-Navidad.
Escondido tras una enorme planta del restaurante (Ahora que caigo, juraría que en ese lugar no había planta alguna. Entonces, ¿detrás de qué he estado escondido?), heme aquí para narrar cómo ese grupo de inefables “artistas” de bolígrafo gordo, dieron por reunirse, como ya es costumbre en ellos, el sábado antes de Navidad, a cogerse una buena indigestión y una tajada aún mayor, y charlar de sus delirios habituales, a saber: brindis continuados por cualquier cosa que se les ocurra, trasiego de LhorkRioja por aquí y por allá,
A tan magno acontecimiento diez mil moscas acudieron, que por golosas... ¡Vaya hombre, vaya día más tonto que llevo! ¡Qué barbaridad, entre el canal KKWC y el XYZQWS, no hacen más que cruzarse y no me entero de nada! Bueno, sí, a lo que íbamos: acudieron diez más uno, y ese uno era el que suscribe, convenientemente disfrazado de pirata cojo, con pata de palo, con parche en el ojo y cara de malo para no dar el cante y pasar desapercibido. Creo que lo conseguí, aunque más de una vez me pareció notar sobre mi humilde persona miradas de extrañeza y murmullos sospechosamente bajos.
Dio comienzo el fastuoso ágape con una emotiva y extensa alocución del Presidentísimo, tan profunda que nos hizo saltar a todos las lágrimas: “Queda inaugurada... ¡esta exposición!”. A renglón seguido, se nombró a los presentes y ausentes, brindando por todos aquellos que quisieron estar y no pudieron, con un exquisito LhorkRioja que corrió como agua por todas las gargantas. Asistieron el profesor Sartorius, el profesor Anscarius, Jojavi que... Bueno, a estas alturas ya no sabemos ni cómo ve con tanto LhorkRioja, así que omitiremos el apellido y que sea lo que Lhork quiera; Morgana de Lhork, Luigi el Condottiero, el profesor Osuya y su inseparable legionario espacial, Paconan el Bestia y la Mujercísima del Presi, alias la Primera Dama, alias la Hilaria.
Aludiendo a excusas tales como hechizos y contrahechizos supuestamente lanzados contra ella por la pobre Morgana, que ya bastante tenía con dar un buen tono y sabor a la poción mágica que había llevado a la comida para dar un hambre mágico a los comensales y que se tragaran todo lo que les echaran, algunos, como Red Sara, que aportó una sospechosa fotografía en la que aparecía con una escayola en la pierna, se disculparon por su ausencia; en el caso de la susodicha, tras analizar la citada imagen, se pudo comprobar claramente que había cogido un rotulador blanco y había pintado la pierna de la fotografía, por lo que hemos de suponer que el motivo real fue, seguramente, escaquearse de la tan anunciada batalla entre ella y Morgana, en la que aún se cruzan apuestas cada vez más altas a favor de una o de otra.
A lo largo de toda la comida, el profesor Sartorius, pesado y machacón como él solo, intentó que el personal secundara una moción de censura contra el Presi, por el simple motivo de pretender poseer a título póstumo el grado supremo de Rex Imperator. Aludió para ello poseer un título nobiliario propio, con escudo y todo, en el que se podía leer el lema “¿Rex Imperator? Non, Gratia”, pero no le sirvió de lo más mínimo: ninguno de los miembros tuvo a bien dignarse apoyarle en su insensata postura, seguramente por temor al impuesto revolucionario y las represalias del magno Jefe del Círculo, por lo que hubo de tragarse sus palabras y dedicarse a preparar un nuevo golpe de Estado, refunfuñando por lo bajo, como ya es habitual en él. Al mismo tiempo que sucedían estos lamentables hechos hubo otra larga serie de propuestas, entre las que se apoyaron, sobre todo, la de la República Independiente de Lhork y la del V Reich, con el Presi como ReichsFührer y nuestro emblemático legionario espacial como Kommadantur SS. A consecuencia de tales desvaríos y desatinos, surgidos básicamente del continuado, abusivo e indecente trasiego de LhorkRioja, las ideas aportadas fueron de mal en peor, las lenguas se trabucaron cada vez más, con lo que un grupo de Profundos infiltrados, muy molestos con el Círculo por el tratamiento que se les había dado hasta aquel momento, intentaron tomar el poder por la fuerza de ni se sabe qué.
Durante todo este tiempo, e incluso después de sofocar la rebelión de los acólitos de Cthulhu el Desheredado, algunos de los presentes demostraron un excelente nivel artístico, en concreto musical, deleitándonos con alegres e irreverentes canciones de los pretéritos tiempos de la República, con los que surgieron a su vez cachondeos varios e ideas habituales en este tipo de eventos, como la clásica de solicitar al respetable la publicación paralela de un fanzine de erotic fantasy, sugerencia que recibió, por parte del Excelentísimo, un sospechoso apoyo que más pareció el sí de los locos que otra cosa.
Tras toda esta fastuosa comida, que satisfizo la glotonería de todos los presentes (personalmente, creo que los mejillones zapateros con merluza con gabardina en salsa rojinegra se parecían peligrosamente a comida envenenada para deshacerse de los elementos subversivos del Círculo), se pasó al segundo punto de la orden del día, a saber: la marcha a un bar en el que tuvimos ocasión de degustar todo tipo de líquidos más o menos exóticos, desde el agua del manantial hasta el Tequila achampañado, y el momento más terrible del día: la hora del Censor. El Presidentísimo se dedicó a poner a todo el mundo firme, más tiesos que cirios, desde el primero al último. Y el motivo, el más simple de todos: los dislates que hasta el momento se habían escrito sobre el mundo de Lhork, un mapa imaginario de las tierras que los circuleros habitan cuando no están de vacaciones, creado para deleite de despendole de sus miembros; y para que conste, y acabar de una vez por todas con los feos rumores que han estado surgiendo una y otra vez desde la noche de los tiempos contra este grupo, el ilustre fundador y Presidente Vitalicio (Habrá que despojarle de la calidad de aforado, porque si no no habrá manera de juzgarle) aclaró con voz firme que ni el Círculo era una secta, ni el mundo de Lhork un juego de rol. ¡Acabáramos! Entre medias de esta furibunda diatriba, algún desaprensivo aprovechó el momento de despiste general para pasar al Presi un tocho de 75 páginas, para agobiarlo un poco más de lo que ya está y ver si se jubila de una dichosa vez y cede el testigo a los demás que quieren chupar del bote.
La inolvidable jornada acabó, como ya suele ser habitual, en la librería “El Aventurero”, en busca de material con que solazarse. Después de un intenso rastreo, que acabó con más de la mitad del local vacío a causa de las ansias consumistas de la peña, cada cual se recogió hacia su propio cuartel, acabándose la reunión sin más dilaciones por parte de nadie y sin ceremonia de clausura ni pamemas similares.
The Pucelan Brothers.


Nota de la redacción: En fin, qué le vamos a hacer. El pobrecillo está tan entregado a su tarea de acabar con nosotros, que ya no sabe si escribe a favor o en contra: me temo que su salud mental va de mal en peor, si es que tal cosa es posible en una persona con semejante torrija neuronal.
En esta ocasión nos ha hecho llegar el documento que acaban de leer por correo normal, aunque... Bien pensado, no debe haber sido muy normal, porque lleva un sello un tanto sorprendente: pone “Villabotijos de Tiraparriba”, y el valor marcado es de ciento veintisiete pesetas y cuarenta y dos céntimos: el matasellos de Correos viene, al parecer, de “Cañaseca de la Bodeguilla Coja”.
También es cierto que el cartero resultaba un tanto sospechoso: vestido de rojo fosforito, como los butaneros, se acercó al edificio de la redacción y exigió hablar con el jefe, porque, según sus palabras, tenía que entregar aquella carta en mano; cuando nuestro vigilante le dio el alto y le advirtió que aquello era imposible, el susodicho individuo montó en repentina e inusitada cólera y, sacándose de un bolsillo trasero una bolsa de magdalenas, intentó sobornarlo para que lo dejara pasar. En vista de que sus esfuerzos eran inútiles, utilizó la citada bolsa para agredir a nuestro empleado, abriéndole una brecha en la frente. ¿De cuándo eran esas magdalenas?
Lucharon durante unos instantes, hasta que el vigilante consiguió arrebatar al interfecto, de quien ahora no dudamos era el Sr. Sastre, tanto la carta como la bolsa. A causa de ello, nuestro antiguo articulista salió huyendo como alma que lleva el diablo, gritando cosas como que se lo iba a contar a Conan, y jurando por Crom, Mitra e Isthar. Esperamos sinceramente que aún no haya parado de correr.

sábado, 2 de septiembre de 2017

JUEGOS DE ROL

SOBRE LOS JUEGOS DE ROL

José Francisco Sastre García

            ¿Qué significa para la gente de la calle el que algunos nos dediquemos a jugar partidas de rol? En el mejor de los casos frikismo, en el peor un miedo disimulado a que seamos todos una panda de tarados capaces de las mayores barbaridades…
            Esta visión que se tiene de estos juegos viene a ser una interpretación errónea de concepto, una imagen vendida de forma sesgada para generar polémica y miedo en una población condicionada por toda la actividad violenta que se produce en una sociedad convulsionada por múltiples problemas.
            ¿En qué consiste este error de concepto? Sencillo, en que confundimos la idea de juego y la de jugador: recordemos una pequeña parte muy significativa de lo que en principio sería el origen de un recelo larvado…
            Veamos: a finales de los ochenta y principios de los noventa se produjo un pequeño boom en lo que respecta a sucesos relacionados con los juegos de rol; sin ir más lejos, podemos citar al asesino de la katana, un joven aficionado al rol que mató a sus padres con esa arma, y dos roleros que capturaron y mataron sin remordimiento alguno a un viandante que esperaba el autobús en una marquesina para ir a trabajar.
            Hubo algún caso más, pero no fueron tantos como para provocar la campaña de miedo y ataques masivos que tuvo lugar contra una práctica lúdica: de repente, los medios de comunicación se hacían eco del malditismo de los juegos de rol, de que convertía a la gente normal en poco menos que psicópatas, algo que caló de manera muy profunda en el ideario de una población que ya venía de un desprecio soterrado hacia algo que consideraban inútil y sin sentido.
            ¿Cuál fue el problema? Que nadie se paró a mirar la diferencia entre el juego y el jugador: el hecho de que alguien practique una acción del tipo que sea no significa que esa acción influya directamente sobre la psique de la persona, y que lo convierta en un perturbado. Por poner un ejemplo, digamos lo siguiente: supongamos que usted y yo estamos jugando al ajedrez, y usted me gana de manera aplastante; yo me altero y lo apuñalo. ¿Significa eso que el ajedrez me ha trastornado? Me va a decir que por supuesto que no, que el trastornado soy yo y que la partida sólo ha sido un detonante para lo sucedido. ¿El ajedrez es el malo de la película? Por supuesto que no, lo es el jugador que no ha sido capaz de controlar sus emociones y acciones. Pues lo mismo se puede aplicar a cualquier juego, y casi a cualquier objeto “maldito”. ¿Son los juegos de rol los que producen el efecto pernicioso? Para nada, es el jugador el que porta en sí mismo una tara que se desarrolla cuando se implica en exceso en este tipo de juegos y hace suyo al personaje, transportándolo a la vida real y comportándose como tal. ¿Tiene la culpa el rol? No, el problema está en el jugador…
            Esta actitud de trastoque de concepto se ha convertido en algo tan natural que cuesta hacer entender a la gente que el germen de los problemas nunca está en el exterior, sino en el interior de las personas: jugar videojuegos violentos no significa que vayas a ser una persona violenta, por esa regla de tres habría que prohibir no sólo los videojuegos, sino prácticamente todo el cine que vemos, desde obras como La Gran Evasión o El Día más Largo, hasta salvar al Soldado Ryan, pasando por títulos inolvidables como son todos los westerns, las historias de ciencia ficción, las de fantasía… Y no digamos nada de los libros, que también hay muchísimos en los que la base de la historia es la acción, el dinamismo, en general de carácter violento. ¿Cuántos hemos crecido con este tipo de imaginería? ¿Y cuántos han salido tarados por causa de ello? Párense a pensar en ello, y se darán cuenta de que las campañas antiviolencia no conducen a ninguna parte, salvo a marear la perdiz una y otra vez y dar vueltas en torno a una cuestión que no va a ninguna parte; y esto nos lleva de vuelta a los juegos de rol, a los cuales se ha tachado de crear lunáticos y de fomentar una violencia gratuita… No, no nos confundamos, lo que hemos de hacer no es perseguir unas actividades que en el fondo no son otra cosa que lúdicas, destinadas a rellenar nuestro tiempo de ocio, sino procurar evitar o controlar que las personas que tienen algún tipo de problema patológico puedan llegar a desequilibrarse del todo con la práctica de algo inofensivo.
            Y ahora, para remachar estas ideas que estoy exponiendo, vamos a hablar un poco de lo que es un juego de rol, y así crear una composición más realista que lo que la gente en general piensa acerca de todo esto.

            Hay dos tipos básicos de partidas de rol: las de mesa y las de rol en vivo. Así a bote pronto, ya nos encontramos en esta división y en la forma de llevarlos a cabo una idea genérica que es con la que deberíamos quedarnos: el rol no es otra cosa que una obra de teatro o, si lo prefieren, el rodaje de una película en los que la historia no está completamente atada de principio a fin, sino que es flexible y que los jugadores y el máster deciden cómo se va a desarrollar, pudiendo haber variaciones según los planteamientos que se vayan haciendo. En el rol en vivo es mucho más notorio, puesto que los jugadores tienen que actuar, han de tomar decisiones y hablar según los personajes que han elegido, para llegar a una conclusión que puede ser la que se programó en un principio u otra completamente distinta; y en el caso del rol de mesa, es lo mismo, sólo que las decisiones tomadas suelen implicar tiradas de dados o jugadas de cartas, que contienen una parte de azar que hace todavía más imprevisible el resultado de estas partidas: una mala jugada, y el personaje puede acabar seriamente herido, tirado en una cuneta, muerto… Y al contrario, una excelente jugada puede hacer que el personaje salga triunfante de una situación que se le ponía muy cuesta arriba.
            Así pues, tal y como se está exponiendo, para jugar poca cosa se requiere: en un caso papel, lápiz y dados/cartas, y en otro un guion abierto. ¿En qué consiste? Sencillo, el máster comienza una aventura en la que va reuniendo a los distintos personajes para conformar un grupo más o menos homogéneo (a veces muy heterogéneo), bajo unas premisas que suelen estar definidas por las reglas establecidas en el libro de ese juego de rol. Una vez juntos, los personajes habrán de realizar una misión, que puede ser de combate, de investigación, de corte… Y que cuando acabe les proporcionará experiencia para mejorar las características de los personajes.
            Todo se basa en decisiones, y en el caso de la variante de mesa (más extendida que la de vivo), en jugadas de azar de dados y/o cartas. Por poner un ejemplo: el máster puede explicaros que acabáis de llegar a una ciudad, y os da a elegir qué deseáis hacer: unos pueden optar por ir a la taberna a tomar algo y poner el oído a ver si pillan alguna pista de los parroquianos, otros pueden ir a descansar y quitarse el polvo del camino, otros pueden ir a comprar y, de paso, charlar a ver si pillan alguna pista… Cuantas más variables se abran, más tendrá el máster que currárselo para mantener todos los hilos abiertos y reconducirlos hacia la reunión de los personajes y la puesta en común de la información, siempre y cuando no haya condicionantes que hagan que no puedan contárselo todo…
            Como se puede ver, lo normal no es algo lineal, sino una trama principal con diferentes argumentos secundarios. Y el papel del máster no es fácil, pues tiene que mantener en todo momento la cohesión de un grupo que, en un principio, ha de ser colaborativo, pero puede suceder que alguno de los personajes quiera ir por libre por los motivos que sean, lo que hace que haya que buscar subterfugios para que todos vayan juntos y acaben colaborando entre sí.
            El resumen es evidente: nos encontramos ante una actuación, como la que hacíamos de pequeños cuando jugábamos a policías y ladrones o indios y vaqueros, y nadie protestó jamás por esos juegos de infancia. Aquí estamos ante algo un poco más sofisticado, algo que exige más concentración dentro de lo lúdico que puede ser. Y, por supuesto, ante una actividad que promueve la imaginación, la creatividad y la inteligencia.
            La inteligencia, desde el momento en que al plantear investigaciones te obliga a razonar de la manera más lógica posible, utilizando todas las pistas que tengas en tu mano para llegar a la conclusión adecuada.
            La imaginación, puesto que habitualmente los juegos de rol están ambientados en mundos de ficción o históricos adaptados, en los que pueden convivir tanto robots como caballeros medievales, tanto vampiros como elfos…
            La creatividad, puesto que tanto el máster como los jugadores han de buscar propuestas que no se queden siempre en lo habitual, de lo contrario se caería en la monotonía y el aburrimiento.

Los tipos básicos de roles se encuadran dentro de la misma apreciación que los géneros literarios de ficción: fantasía, ciencia ficción, misterio/terror, género negro, bélico…Cada cual puede elegir el que más le guste, y dentro de ése encontrará una variedad casi infinita de historias. Citemos sólo unas pocas.
            En fantasía, Dungeons & Dragons, Hyboria, Ánima, Stormbringer, Walhalla (ambientación vikinga), Aquelarre (ambientación medieval, época de la Reconquista en la península), Rokugan (recreación del ambiente japonés del shogunado)…
            En ciencia ficción tenemos Walkure, Warhammer 40000, Star Wars…
            En terror, podemos encontrarnos con clásicos como La Llamada de Cthulhu (los Mitos de Lovecraft trasladados al rol), Vampiro, Hombre Lobo, Mago, Ravenloft, Mascarada, Sabbath…

            La mayoría de estos juegos tienen multitud de variantes, cada cual con su sistema de juego, aunque en general hay unos pocos sistemas que se aplican a casi todos los juegos, que son:
El porcentual, en el que los datos están representados como el porcentaje de probabilidad de que una tirada salga buena. Si el valor de la habilidad está a 100, la tirada de esa habilidad será un éxito prácticamente asegurado.
Dados de 20. Es uno de los primeros sistemas que aparecieron, consiste en añadir la tirada de un dado de 20 a la habilidad que se está usando para comprobar el éxito o el fracaso de la acción.
Guardadados. Un sistema inventado para el juego Rokugan, y que consiste en que en una tirada no se tiran sólo los dados necesarios, sino que los atributos y habilidades te permiten añadir más, y tomar sólo los que te convengan. Por ejemplo, si haces un 6G3, significa que tienes una tirada de tres dados, pero que en realidad tiras 6 y tomas los tres dados que te ofrezcan el resultado más conveniente para tus fines.


¿Alguien da más?

sábado, 26 de agosto de 2017

25. GUATEQUE DE FIN DE AÑO

THE NEW LHORK HERALD TRIBUNE

NODO LHORK: EL GUATEQUE DEL FIN DE... AÑO


Erre.– Durante los entrañables días de las fiestas navideñas, plenos de alegría, paz, felicidad y buenos sentimientos entre los españoles de esta noble y gloriosa nación, se ha celebrado en la muy noble villa de Madrid la tradicional Comida de Hermandad entre los miembros del Círculo de Lhork.
La reunión tuvo lugar, como ya viene siendo habitual en este notable y solemne evento de la cultura popular patria, en la boca de metro de Carabanchel, y fue iluminada con la asistencia de las mentes más preclaras de dicha sociedad, una excelsa pléyade de personajes que nos honraron con su visita: entre otros, se personaron en el lugar los ilustres profesores Sartorius y Anscarius, acompañados de la más reciente incorporación al Círculo, doña Morgana de Lhork, así como don Javierix, don Luigi Borgia, don JoJavi que... Bueno, ni se sabe ya qué ve, o qué no ve...
Una de las más notables ausencias se produjo en la persona de doña Red Sara, quien se disculpó por no poder acudir al acto y, por ende, dejar en el aire la conclusión del duelo que ya se había concertado entre ella y doña Morgana desde hacía ya varios meses.
Otra de las desgraciadas ausencias fue la de don Juan Carlos García Herranz, quien, desgraciadamente, no pudo acudir debido al súbito requerimiento, por parte de las más altas instancias, para acudir al Walhalla de Lhork: al igual que durante la comida se encendió una vela para reflejar su presencia entre nosotros, que aunque no fuera física sí lo era espiritual, sirvan estas líneas como homenaje a un amigo.
Como ya viene siendo habitual, nuestro excelentísimo Presidente, don Eugenio, nos deleitó, no al comienzo de la comida, sino más bien a los postres, con un largo y emotivo discurso anotado en un rollo entero de papel higiénico, lo que nos recordó a los farragosos parlamentos de cierto dictador de cierta isla, y que nos hizo saltar las lágrimas de emoción ante su hermoso contenido: “Queda inaugurada esta exposición”. Al mismo tiempo, se felicitaron las Pascuas y se desearon unas felices Navidades y un próspero Año Nuevo, que no siglo ni milenio, entre los miembros presentes y para los ausentes siempre recordados.
Entre brindis y bocado, se habló de los temas más variados, trascendentales y profundos: fútbol, informática, efecto 2000 (para el que nuestros expertos, por cierto, encontraron la solución salomónica), la genealogía de Conan el Cimmerio,...
Uno de los invitados de honor, Don Tarzán de los Monos, llegado recientemente después de terminar el rodaje de su película, recibió un castigo ejemplar a su inveterada curiosidad: poco acostumbrado a estos eventos, se empeñó en averiguar qué había debajo de la túnica de doña Morgana, lo que le reportó una desagradable descarga eléctrica que le dejó patitieso y con una banana a medio comer en la boca.
En este intervalo se produjo un conato de rebelión armada, secundada por los caballeros Jedi presentes (Lhork Skywalker, JoJavi Que no Ve, JoJavi Que Ve Doble, JoJavi Que Ve Triple, JoJavi que Ve en Dolby Surround, y JoJavi Que Ve en TFT), que fue cortado de raíz por la oportuna intervención de don Lhork Maul, que había conseguido rastrear a los susodichos caballeros merced al olor a vino LhorkRioja que han ido dejando por todas partes.
Don Lhork Skywalker, ciego de LhorkRioja, mientras luchaba con Lhork Maul, dejó caer accidentalmente su sable láser y se agujereó el pie, lo que dio lugar a una serie de aullidos y lamentos que retumbaron por todo el salón.
Durante la rebelión, el cabo primero Trueno se alistó en el bando imperial, proclamando a los cuatro vientos el cargo vitalicio de nuestro excelentísimo Presidente, y repartiendo mandobles al grito de “¡Eugenio y cierra el Círculo!”.
También se mencionó la posibilidad de publicar, de forma paralela al fanzine “Weird Tales de Lhork”, un especial de Erotic Fantasy, idea secundada por la gran mayoría, y a la que, al final, después de muchos ruegos y súplicas, accedió nuestro Presidentísimo aunque con ciertas reticencias.
Hubo unos momentos de emotividad y lágrimas de alegría y contento cuando la reunión se puso trascendental y empezaron a sucederse las muestras de compañerismo y amistad: en primer lugar, se concedió el Dragón de Lhork, como premio a su colaboración y esfuerzo para con el Círculo, al profesor Sartorius, quien se quedó de piedra al recibir semejante honor, e, incluso, llegó casi a dejar escapar alguna furtiva lágrima de emoción por este hecho; a continuación, don Paco entonó una emotiva loa a favor de don Javierix, quien, a su vez, hizo otro tanto y ensalzó la labor realizada por el Hermanísimo, don David; también éste cedió a la tentación, y dedicó unas hermosas palabras a la labor del grupo, entre los que se contaba con la presencia de don David II, magnífico ilustrador del fanzine que edita este colectivo. Finalmente, dejándose arrastrar por el caudal de emociones que surgían imparables de los corazones, don Sartorius anunció que, para estar a la altura del honor que se le había concedido al hacerle entrega del Dragón de Lhork, iba a intentar realizar méritos acabando un relato de Nuestro Señor Howard, “La Sombra del Huno”.
Tras el tradicional himno del Círculo, se cantaron unos villancicos populares de los cuales reproducimos uno a continuación:

A la puerta’l presidente
Dos pirados han llamado,
Y con tal de hincar el diente
De rondón se le han colado.
Ande, ande, ande, mira que tragones,
Ande, ande, ande, vaya comilones.

Don Sartorius se ha pillado
Una colosal tajada,
LhorkRioja se ha cascado
Hasta no ver na’ de nada.
Ande, ande, ande, vaya borrachera,
Al llegar a casa ¡ay! La que le espera.

Red Sara contra Morgana,
Esto sí es un buen combate,
Si no la convierte en rana
Aquí puede haber tomate.
Ande, ande, ande, mira que batalla,
Morgana, Red Sara y su cota de malla.

Como es lógico suponer, este villancico fue compuesto antes de conocerse la ausencia de doña Red Sara, puesto que el combate entre ésta y doña Morgana había sido objeto de una gran publicidad, decidiéndose todo el mundo a lanzarse al pecador mundo de las apuestas ilegales, dirigidas personalmente por el Presidentísimo, que también cedió a tamaña tentación: al principio se habían decantado en un 11 a 1 por doña Red Sara, pero poco a poco, a golpe de hechizos y conjuros, la cosa se fue igualando hasta un 12 a 9.
Cuando acabó el suculento ágape, don Eugenio se dedicó a repartir y recoger material referente al Círculo para, a continuación, ejercer su labor de Corregidor Oficial del Reino sobre una narración presentada, ya en dos ocasiones, por don Luigi Borgia, quien, poco a poco, va demostrándonos su valía y ciertas similitudes con el profesor Sartorius en lo tocante al estado de salud mental.
Tras estos preliminares, y como viene siendo habitual en este evento anual, la comitiva se desplazó en formación de a ni se sabe hacia la librería “El Aventurero”, donde, tras unos momentos de duda e indecisión, se procedió a la rapiña del lugar de forma salvaje e incontrolada, llegando algunos a tener que devolver parte del material que habían intentado comprar por carecer de fondos suficientes y de tarjeta de crédito.
Posteriormente, el grupo comenzó a disolverse paulatinamente entre nuevos y reiterados deseos de felicidad, quedándose algunos a pasear por la Plaza Mayor, entre los stands navideños, hasta que se produjo la clausura oficial del acto de Reunión Anual del Círculo de Lhork.
The Pucelan Brothers.


Nota de la redacción: antes de comentar la llegada a nuestras instalaciones de este documento, hemos de hacer una pequeña rectificación que nos ha hecho ver Morgana de Lhork: no tuvo nada que ver en la redacción y entrega del anterior boletín del New Lhork Herald Tribune, puesto que se encontraba en un Congreso de Hechicería en el Bosque de Broceliande, por lo que le pedimos disculpas públicamente. En consecuencia, hemos de llegar a la conclusión de que hay otra hechicera por ahí, aliada con el Pucelano Loco y haciendo de las suyas.
     En esta ocasión, la entrega del documento fue efectuada de forma un poco más tradicional: mientras estábamos trabajando, por las ventanas abiertas entró una paloma mensajera dando bandazos de un lado a otro, como si estuviese borracha, con estos papeles colgados del cuello: cuando uno de nuestros empleados iba a cogerla, comenzó a hablar milagrosamente: “¡Ni se te ocurra! –dijo, mostrando unos afilados dientes que habían salido de no se sabe dónde-. ¡A mí no me toca ni Crom! Coge esas hojas, y entrégalas a quién tú ya sabes. Vaya un incordio tener que volar con esto colgando” –refunfuñó, mientras levantaba el vuelo.

sábado, 12 de agosto de 2017

LA CABAÑA DEL BOSQUE

LA CABAÑA DEL BOSQUE

José Francisco Sastre García

            Una nueva entrega de Suseya Ediciones, una antología con once autores que componen un mosaico de relatos de una manera que empieza a cobrar cuerpo y moda en la literatura: la composición de relatos independientes sobre un sustrato inicial, un hilo argumental que los sujeta entre sí para componer lo que podría ser una novela pero que en realidad no es tal, sino una sucesión de historias enlazadas de manera que el resultado final del conjunto es un todo coherente y elaborado.
            Esta idea no es nueva, aunque como ya digo empieza a revitalizarse con autores que han apostado por este modelo para huir de las antologías directas, de la mera presentación de relatos inconexos entre sí y que, como mucho, tienen un tema argumental común: en el origen de este recurso podemos citar, por ejemplo, las Mil y Una Noches, en las que la princesa Scherezade cuenta a su sultán una historia tras otra, encadenándolas de tal manera que lo mantiene atrapado e interesado en la narración hasta que, finalmente, ordena la liberación que la pena capital que había decretado sobre la mujer en cuanto se aburriera sea abolida; o Los Tres Impostores, de Arthur Machen, en el que tres personajes confabulan para contar historias aparentemente inverosímiles a los protagonistas hasta llegar a un final tan inesperado como impactante.
            En este caso, el nexo común que mantiene conectados a todos los relatos es el hecho de que once autores, cansados de intentar salir adelante en el complicado mundo de publicar libros y conseguir el éxito, acaban por reunirse en una cabaña en medio de un bosque, donde empezarán a pensar cómo crear algo nuevo, algo inédito que haga que los lectores se vuelquen en ello con avidez, buscando una fórmula que les permita salir del anonimato. ¿Y qué mejor manera de conseguir algo así que lanzar un brainstorming, una tormenta de ideas? Cada uno narrará una historia suya, propia, con la que intentarán jugar todos para alcanzar ese punto novedoso, adictivo, que andan buscando. Y el resultado será en verdad sorprendente.
            Once autores… Cada uno de ellos con su propio estilo, su propia manera de narrar, lo que en principio haría que el conjunto, diseñado de una manera tan concreta, resultase dispar y caótico, y que perdiera fuerza; sin embargo, no es esto lo que ocurre: precisamente el hecho de que estas narraciones sean distintas unas a otras en forma y estilo hace que se imbriquen entre sí, generando una idea general de coherencia que resulta muy agradable de seguir y leer, un todo con un ritmo perfectamente adecuado a la trama que se desarrolla por debajo de las historias que se van contando; así, todo se va compaginando, se va engranando como las piezas de una maquinaria engrasada a la perfección, dotando al libro de una calidad superior a la de cada autor por separado.
            Aquí el horror surge en los lugares y situaciones más inesperadas, un miedo que brota de la cualidad de los personajes, de la elaboración de unos escenarios que, aunque anodinos, resultan sumamente eficaces, manejados por los escritores, para ser fuentes de pesadillas infames que consiguen que el lector, por momentos, sienta que es acechado por la malevolencia de quienes persiguen el mal, de quienes buscan el placer y el regocijo en el dolor y la muerte ajenos… Pero no sólo existe el horror, el miedo, también hay esperanza, amor y deseos cumplidos, el efecto catártico está servido: la cabaña del bosque sirve para mostrar los demonios y también los ángeles, para demostrar que en el corazón y la mente humana todo es posible, desde lo mejor hasta lo peor.
            Once estilos, once formas de narrar, once historias que se unen entre sí para conformar un libro que merece la pena leer…


sábado, 5 de agosto de 2017

ROBERT LOUIS STEVENSON

ROBERT LOUIS STEVENSON

José Francisco Sastre García

         Hablar de Robert Louis Stevenson es hablar de un autor que recrea escenarios capaces de trascender el tiempo y el espacio, y convertirse en leyendas más allá de la imaginación: sólo hay que pensar en dos de sus obras más celebradas, La Isla del Tesoro y El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hide, para hacernos una pequeña idea de la categoría literaria con la que nos encontramos…

            Nacido en Edimburgo (Escocia) un 13 de noviembre de 1850, poseyó un carácter viajero que lo llevaría a escribir no sólo novelas de ficción como las ya citadas y otras también muy conocidas, sino también novela histórica, crónicas de viajes, ensayo, poesía… Tocó prácticamente todos los palos en el mundo de la palabra escrita, influenciado por el ambiente religioso de su hogar (el presbiterianismo presidió buena parte de su infancia, junto con una niñera que le contaba cuentos truculentos sobre el calvinismo) y por todos los ambientes que conoció durante su vida viajera, desde la austeridad inglesa hasta el exotismo de las islas del Pacífico.
            De él se puede decir, entre otras cosas, que es el precursor, o quizás el reivindicador, de la nóvela clásica de aventuras, devolviendo a este género un aire fresco que había ido perdiendo poco a poco.
            Fruto de esta infancia marcada por la “presión” religiosa, escribe en 1885 A Child’s Garden of Verses, con dedicatoria a la niñera que lo marcó con una fuerza inmensa y que incluso hoy en día sigue siendo un referente en Gran Bretaña.
        También como resultado de esta crianza, su juego principal era la iglesia: se preparaba un púlpito con sillas y mesas y desde allí declamaba como un pastor, aunque no tardaría en sustituirlo por una gran afición a rimar y escribir historias surgidas de su propia cabeza.
            Su etapa escolar no fue demasiado buena: debido a problemas de salud y a una bronquitis, acabó por recibir clases particulares, imposibilitado de acudir regularmente a las clases; pasada esta época (1857), en 1861 ingresó en la Edinburgh Academy, que abandonaría a la edad de 13 años. Pasaría por un internado en Spring Grove, para acabar por regresar a su ciudad natal a estudiar en una escuela privada a partir de 1864.
            Al parecer llevaba el virus de la escritura en la sangre, pues escribía desde pequeño; su padre, que había hecho sus pinitos en esta rama, comprendía perfectamente al pequeño, por lo que fomentó aquella afición hasta el punto de que en 1866, cuando apareció Pentland Rising, una novela de ambientación histórica al estilo de Walter Scott, se comprometió con el editor, Andrew Elliott, a comprar todos los ejemplares que pasada una fecha no se hubieran vendido; no era una obra con una calidad deslumbrante, aunque más tarde, cuando el autor se había hecho ya famoso, allá por 1886, el precio de esta historia se puso por las nubes.
            Los viajes de Stevenson empezarían pronto, acompañando durante su adolescencia a su padre, lo que inspiraría en él el amor por la aventura y le ofrecería material para empezar a escribir sus crónicas. No tardaría en ingresar en la Universidad, primero en Ingeniería influenciado por su padre, que era ingeniero, para abandonarla y ponerse a estudiar Derecho, que acabaría y comenzaría a trabajar como abogado. Sin embargo, puesto que su principal interés era el estudio de la lengua, su carrera en este campo no resultó demasiado brillante.
            La salud del escritor comenzó a resentirse: la tuberculosis hizo su aparición, aunque de momento sólo eran los inicios, pero esto lo marcaría para el futuro. Se dedicó a viajar por Europa, hasta recalar en Francia, concretamente en Grez, en 1876, donde conocería a una norteamericana separada, Fanny Osbourne, una relación que acabó en amor: mientras él publicaba en 1878 su primer libro, ella partía a su tierra natal a tramitar los papeles del divorcio; un año después Stevenson la seguiría, casándose con ella en 1880 y residiendo ambos en Calistoga, en el Lejano Oeste, donde se dedicó a escribir historias de aventuras, romance, viajes…
            Con la salud de Stevenson cada vez peor, el matrimonio partiría de nuevo hacia el viejo continente, donde se afincarían en Edimburgo; pero no durarían demasiado, partirían de nuevo para recalar en Davos, Suiza, donde pararon también poco tiempo. El resultado final de estos vagabundeos fue el de instalarse en Bournemouth, en una finca que les regaló su padre. Y aun así, el espíritu inquieto que los poseía los obligaría a moverse de nuevo: tres años después partirían de nuevo hacia América, para asentarse en Nueva York. Allí entablaría amistad con una de las grandes leyendas de la literatura, Mark Twain.
            No acabaría aquí su afán viajero. Su camino los llevaría a San Francisco, desde donde dieron el salto hacia las islas del Pacífico Sur, hasta Samoa: por fin habían encontrado un lugar donde descansar de sus interminables viajes. La familia al completo vivía junta, aunque no el padre del autor, que había fallecido recientemente.
            No tardó en establecer una relación cordial con los aborígenes de aquellas tierras exóticas: gracias a su gran capacidad para narrar, lo bautizaron como Tusitala, “El que cuenta historias”; esta relación llegó hasta tal punto que no tardó en implicarse en cuestiones políticas de las islas. Durante la dominación alemana del archipiélago de Samoa tomó partido por un jefe local, escribiendo un artículo en la prensa en el que denunciaba la penosa situación de los indígenas bajo el dominio germano. Poco después, también escribiría una carta abierta, la conocida como Defensa del Padre Damián, en Sidney en 1890, contra un reverendo de Honolulú, en Hawaii…
            Su salud se resentiría de tal manera que acabó por llevarlo a la tumba: el 3 de diciembre de 1894, una hemorragia cerebral se llevaría a uno de los grandes escritores de la literatura, fruto probablemente de su problema de tuberculosis y de su afición por el alcohol, dos cuestiones que no podían aportar una buena combinación. Él mismo escribiría en una ocasión: Durante catorce años no he conocido un solo día efectivo de salud. He escrito con hemorragias, he escrito enfermo, entre estertores de tos, he escrito con la cabeza dando tumbos. Una declaración clara y tajante del estado en el que se había encontrado durante tanto tiempo…
            Su fallecimiento en Vailima, cerca de Apia, la capital de Samoa, supuso un duro golpe para la familia y para la literatura en general: en lugar de ser repatriado a su tierra natal, Escocia, sería enterrado cerca del monte Vaea.

            Su obra posee un marcado estilo sobrio, con un toque elegante que le otorga una prosa fácil de leer, en la que las descripciones se integran en el conjunto de manera que no resultan tan cargantes como en otros autores, creando un conjunto atractivo y, sobre todo, realista, que hace que el lector se sienta transportado a los lugares que el escritor recrea con una limpieza absoluta.
            El ritmo queda marcado en todo momento por la trama de la historia, consiguiendo que la lectura se haga amena. Y el estilo tan cuidado produce el efecto deseado, tanto el desasosiego en Jeyll y Hide, por ejemplo, como la adrenalina en La Isla del Tesoro.
            Los personajes que recrea están extraídos de las figuras decimonónicas que recorrieron el mundo que conoció, lo cual les dota de una personalidad, de una viveza y una atracción mucho mayor de la habitual, haciendo que nos surja una afinidad con ellos casi imposible de soslayar, dando igual si se trata de protagonistas o villano; no tenemos más que ver al muchacho que se embarca en una aventura de piratas, Jim Hawkins, casi sin comerlo ni beberlo, madurando a golpe de sorpresas, decepciones y alegrías, o al inefable Long John Silver, un pirata de la vieja escuela que no deja de tener un toque romántico y sensible que hace que, en el fondo, no sea tan malo como aparenta, a pesar de que pueda ser tan implacable como el que más… No tenemos más que contemplar al doctor Jekyll, con sus dudas, sus pensamientos en torno a sus experimentos y lo que éstos conllevan, y a su alter ego liberado, Mr. Hide, un hedonista que sólo busca su propio placer aunque para ello haya de sacrificar a quien haga falta… Y entre medias, a Catriona, a los hermanos Durie, Richard Shelton…
            Se le puede considerar como uno de los grandes precursores de la literatura de horror psicológico, así como un escritor que recuperó el género más clásico y trepidante de la novela de aventuras, como ya se ha dicho anteriormente: las aventuras de Jim Hawkins y Long John Silver marcan un antes y un después, hasta el punto de saltar a otros medios como el cine en infinidad de ocasiones, junto con otras de sus grandes obras maestras (Jekyll y Hide, El Señor de Ballantrae…).
            Para el que quiera echar una ojeada a toda la magnitud de la obra de Robert Louis Stevenson, expondremos el conjunto general de un escritor que se convirtió, por derecho propio, en uno de los más grandes escritores…

Novelas

  • 1883 - La isla del tesoro.
  • 1885 - El príncipe Otón.
  • 1886 - El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde.
  • 1886 – Secuestrado.
  • 1888 - La flecha negra.
  • 1888 - El señor de Ballantrae.
  • 1889 - El muerto vivo (Aventuras de un cadáver), escrito en colaboración con Lloyd Osbourne.
  • 1892 - Los traficantes de naufragios, escrito en colaboración con Lloyd Osbourne.
  • 1893Catriona.
  • 1894 - Bajamar: un trío y un cuarteto, (La isla de la aventura), (La resaca), escrito en colaboración con Lloyd Osbourne.
  • 1896 - Weir de Hermiston. Novela que quedó inconclusa a su muerte.
  • 1897 - St. Ives: being the Adventures of a French Prisoner in England. Novela que quedó inconclusa a su muerte, y que tomó Arthur Quiller-Couch para completarla.
  • 1877 (2014) - The Hair Trunk or The Ideal Commonwealth: An Extravaganza in August, novela que quedó inconclusa.


Antologías

  • 1882 - Nuevas noches árabes (11 relatos).
  • 1885 - El dinamitero (14 relatos, escrito en colaboración con Fanny Van De Grift Stevenson).
  • 1887 - The Merry Men and Other Tales and Fables (6 relatos).
  • 1893 - Noches en la isla, (Cuentos de los Mares del Sur) (3 relatos).
  • 1896 - Fables (20 relatos).
  • 1905 - Tales and Fantasies (3 relatos).


Relatos sueltos

  • 1875 - When the Devil was Well.
  • 1875 - Una vieja canción.
  • 1877 - Edifying Letters of the Rutherford Family, un relato que quedó inconcluso a su muerte.
  • 1892 - La mujer solitaria, (La mujer errante).
  • 2008 - Sophia Scarlet. Este relato está basado en un manuscrito que Stevenson escribió en 1892.


Poesía

  • 1885 - Jardín de versos para niños. 
  • 1885 - A Good Play.
  • 1887 - Underwoods.
  • 1891 – Ballads.
  • 1896 - Songs of Travel and Other Verses.
  •  Poems Hitherto Unpublished.


Crónicas de viajes

  • 1878 - Un viaje al continente.
  • 1879 - Viajes con una burra a las Cévennes.
  • 1882 - The Old and New Pacific Capitals.
  • 1883 - The Silverado Squatters.
  • 1892 - Across the Plains.
  • 1892 - A Footnote to History, Eight Years of Trouble in Samoa.
  • 1895 - The Amateur Emigrant.
  • 1896 - En los mares del Sur.


Otras obras

  • 1876 - Apología del ocio (Apología de los ociosos y otras ociosidades).
  • 1879 - Edimburgo: notas pintorescas.
  • 1881 - Virginibus Puerisque, and Other Papers.
  • 1882 - Estudios familiares del hombre y los libros.
  • 1887 - On the Choice of a Profession.
  • 1887 - Memories and Portraits.
  • 1887 - Aes Triplex.
  • 1888 - Memoir of Fleeming Jenkin.
  • 1890 - Father Damien: an Open Letter to the Rev. Dr. Hyde of Honolulu.
  • 1895 - Vailima Letters.
  • 1995 - The New Lighthouse on the Dhu Heartach Rock, Argyllshire. Este ensayo se basa en un manuscrito escrito en 1872 y editado por R. G. Swearingen en California.
  • 1896 -  El embarcamiento inmaduro. Este ensayo quedó incompleto tras su fallecimiento.