sábado, 31 de enero de 2015

HOWARD Y LOS HOMBRES SERPIENTE



ROBERT E. HOWARD Y LOS HOMBRES-SERPIENTE:
UNA MIRADA AL PASADO

Jose Francisco Sastre García

Robert E. Howard no sólo creó personajes heroicos dotados de una gran personalidad y de una tremenda voluntad para vivir e imponerse a las situaciones; además, recreó criaturas que más tarde, por sus especiales características, pasarían a formar parte de los ciclos de otros escritores. Este es el caso de los hombres-serpiente, seres que entrarían a formar parte del panteón de los mitos de Cthulhu que Lovecraft hizo surgir de su mente.
Estos seres, según el autor tejano, dominaron el mundo en un tiempo muy antiguo, cuando aún el hombre vivía casi como un animal. Eran hijos de Set, el dios serpiente, y tenían un poder tremendo.
Pero este poder sería quebrado por la incipiente humanidad, que los hizo retroceder a los rincones más remotos del mundo. Desde allí, rumiaron su venganza y volvieron en los tiempos de la era Thuria, disfrazados como hombres. Durante generaciones afirmaron su supremacía fundamentalmente en Valusia, suplantando a los verdaderos reyes y ejerciendo su reinado de terror (1), hasta que llegó el rey Kull, un atlante que acabaría de nuevo con la amenaza. Mas, de nuevo, un pequeño resto de los hombres-serpiente vuelve a huir y se refugia en diversos puntos del mundo. Sin embargo, el cataclismo que engulle a Atlantis y borra del mapa los Siete Imperios, hace que el mundo cambie y los restos de la antigua raza se muevan de nuevo en busca de escondites, que encontrarán en los más remotos confines de lo que ahora es la era hibórea. En estos momentos estas criaturas nos recuerdan notablemente a la degeneración que sufre el pueblo picto a lo largo de los tiempos, hasta ramificarse en pictos históricos e Hijos de la Noche.
Sin embargo, los hombres-serpiente no se degeneran ni sufren modificaciones: siguen manteniendo intacta la devoción a su padre Set, que aparentemente los ha abandonado, y la llama del odio hacia la Humanidad aún inflama sus fríos corazones de reptiles. Estas criaturas habitaban en la tierra inexplorada que hay al Sur de Verulia. Tras el cataclismo, que hace desaparecer Farsun bajo las aguas, todas las posiciones más al Norte son abandonadas por motivos que se desconocen y la población se dirige hacia el Sur.
Durante la siguiente era, en que Aquerón y Estigia se disputan el mundo, algunos hombres-serpiente, viendo el pujante poder de la tierra que adora a Set, se desplazan a este reino con la esperanza de poder recuperar al menos parte de su poder. A medida que pasa el tiempo y que los hibóreos destruyen las ambiciones de Aquerón y Estigia, la raza de reptiles casi ha desaparecido de la faz de la tierra. Sus únicos restos conocidos, tanto vivos como muertos, se encuentran en el Sur de Kush (2), en la Isla sin Nombre (3), y en la Tierra sin Retorno (4), siendo este último lugar el bastión final de la antigua raza, aplastado por el rey Conan al dar albergue al mago estigio Thot Amon. Es posible incluso que algunas poblaciones se edificaran sobre restos de antiguos ciudades de hombres-serpiente, como podría ser el caso de la Capital del Norte de Zembabwei (5).
Estas criaturas consiguieron sobrevivir durante tanto tiempo merced a su astucia, apartándose de los hombres hasta que su poder les fuera reintegrado de nuevo; sin embargo, el rey Conan los aplastó antes de que el momento llegara. Al igual que ellos, parece ser que otros reptiles consiguieron sobrevivir o fueron llamados de nuevo al mundo: los dinosaurios. Pensemos sin ir más lejos en las descripciones que hace Howard de los dragones con los que se topa Conan, y no nos costará mucho pensar en diferentes especies de reptiles desaparecidos mucho tiempo antes: el estegosaurio (6) y la serpiente gigante, la cual dará lugar a la imagen ofídica de Set (7).
Al parecer, los hombres-serpiente no son más que una creación howardiana para dar más fuerza a los mundos que surgieron de su fértil imaginación. Sin embargo, hay que hacer una pequeña salvedad: los indios séneca norteamericanos tienen una leyenda en la que hablan de una era anterior a la del hombre, que fue gobernada por hombres-serpiente (8). Si bien es cierto que se trata de una leyenda y como tal no es real, ¿no debemos pensar que, al igual que toda leyenda, ésta ha de tener alguna base real?
¿Conocía Howard esta leyenda? No lo sabemos. Sí sabemos, por contra, que era un estudioso de los pueblos antiguos: debemos suponer que conocía los pueblos turanios e hirkanios, ya que sería demasiado aventurado creer que se los inventó, teniendo en cuenta que esas etnias existen o, al menos, han existido, al igual que los pictos. Por tanto, no sería demasiado aventurado pensar que, efectivamente, el escritor tejano conocía esta leyenda, máxime teniendo en cuenta que los indios séneca vivían el el Sur de Estados Unidos; podríamos pensar, en consecuencia, que la idea de los hombres-serpiente valusios surgió, al igual que otras ideas de su literatura, de su conocimiento de las culturas antiguas.

NOTAS

1.- Se habla de todos estos datos en el relato "El Reino de las Sombras", publicado en el libro del mismo título, en la colección Obelisco Fantástica.
2.- Se trata de los restos de un castillo negro, descrito en el relato "El Castillo del Horror", dentro de la novela número 2 de Fórum, "Conan el Cimmerio".
3.- En esta isla se encuentra un templo de la antigua raza, en el que una estatua del dios Tsathoggua, criatura extraída del panteón lovecraftiano, ejerce como guardiana del Libro de Skelos y de la Diadema de la Serpiente. Resulta curioso comprobar que no sólo adoraban a Set, sino a dioses más antiguo s y oscuros.
4.- La capital de estas tierras era Yanyoga, último reducto de los hombres-serpiente, donde gobernaba la reina Lilith. Estos datos figuran en el relato "Sombras en la Calavera", incluido en la nóvela número 11 de Fórum, "Conan de Aquilonia".
5.- Aunque no se especifica que fuera una ciudad ofídica, se puede leer que esta ciudad se había construido sobre otra más antigua en "La Luna Roja de Zembabwei", relato publicado en la novela "Conan de Aquilonia".
6.- La descripción del estegosaurio viene dada en "Clavos Rojos", dentro de la novela "Conan el Guerrero", número 7 de Fórum. La única diferencia es que las clásicas tejas vienen definidas como espinas.
7.- La Serpiente Gigante aparece un par de veces en los relatos de Howard. Aparece primero en "Más allá del Río Negro", dentro de la novela "Conan el Guerrero". Más tarde, cuando el mundo hibóreo ha desaparecido y los hijos de Aryas recorren el mundo, aparece en el relato "El Valle del Gusano", publicado en el libro del mismo título, dentro de la editorial Martínez Roca, colección Fantasy, número 9.
8.- Esta leyenda viene narrada en el libro "Mundos Anteriores al Nuestro", del investigador norteamericano Brad Steiger. Este libro fue publicado en la editorial Edaf, en la colección Nuevos Temas.

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